
Joven a la orilla de un río, 1902
Fuente: https://www.wikiart.org/
Del ingenuo en la Avenida de los sueños perdidos, esperando la luz verde de un semáforo que nunca existió, que luego, confiado en la vanidad de los días, intentó someter la seductora hipocresía de la ciudad a sus designios y ambición, sonriendo en fotografías como si sostuviera el amanecer entre los dedos, ignorando el polvo que oscurecía su camino a cada paso ¿Es de él de quien hablas cuando hablas de ti mismo? ¿O del que nunca imaginaste en tus sueños, el que, suspendido en la banalidad de las palabras que acariciaban su rostro, hilvanó su propia ficción y naufragó en un lago de ilusiones del que nunca podría emerger? ¿Es de él de quien hablas cuando hablas de ti mismo? ¿O del que temía que la claridad de las sílabas un día le revelara la luz del sol?