Bisextus, por Carmen Concha Nolte
¡Bisextus!, ¡Bisextus! parecen picaduras de insecto, pero no. Se trata del caprichoso calendario o doble “seis” en bisiestos años. Menos mal que el susodicho no añade un tri (trisiesto), pues el asunto no hubiera prosperado. A propósito, instituciones cambian números de identidad si terminan en tres veces seis.
Entre bisextus y bisextus, he visto, se inocula orfandad en los nacidos un 29 de febrero. Los pobres sin cumpleaños apenas estiran una mini tanda de años cumplidos con asombro. De hecho, la duda los persigue: a raspones celebran el 28 de febrero y repudian el mes siguiente como máquina traga-cumpleaños.
Este pasado februno 28, con curiosidad virtual, saludé a huérfanos de cumple. A uno le dije que escribiría en honor a su próximo onomástico, eso intento, Giovanni. Al resto del...

