Gente que Cuenta

Te cuento que…
por Suzan Matteo

Irish coffee Atril press
“…contrario a lo que pensaba, no fue creada solo para entrar en calor, sino para levantar el ánimo…”
Fuente:https://stockcake.com/

Solo lo he visto en fotos y, por ende, nunca lo he probado, pero por curiosidad y por ser hoy su día, me propuse averiguar más sobre él.

Se trata del café irlandés, una de esas invenciones que, contrario a lo que pensaba, no fue creada solo para entrar en calor, sino para levantar el ánimo, que es algo mucho más ambicioso. Definitivamente fue una decisión tomada con osadía, valentía y sin consultar al médico, por supuesto.

Vean: nació en los años cuarenta del siglo pasado, en el aeropuerto de Foynes, en el suroeste de Irlanda, cuando un grupo de pasajeros ateridos regresó tras un vuelo fallido sobre el Atlántico. El chef Joseph Sheridan decidió que el café solo no bastaba para semejante tragedia climática y tuvo una idea simple y brillante: café caliente, azúcar, un buen chorro de whisky y, coronándolo todo, crema ligeramente batida. Cuando alguien preguntó si aquello era café brasileño, Sheridan respondió con calma legendaria: «No, es café irlandés». Punto final y acta fundacional para el invento.

La bebida cruzó el Atlántico gracias al escritor Stanton Delaplane, que estaba allí y quien, en 1952, intentó recrearla en San Francisco junto a Jack Koeppler, dueño del Buena Vista Café. Hoy, en el local, se sirven más de mil cafés irlandeses al día.

Sustituye al postre, al digestivo y, en algunos casos, a la conversación. Tiene la capacidad de volver simpático al tímido y filósofo al hablador. Y no se bebe: se atraviesa. Primero el café ardiente, luego el dulzor, después el golpe del whisky y, al final, la caricia fría de la crema. Si se remueve, se estropea. Y eso, para un irlandés, es casi un delito.

No es café con alcohol, sino whisky con coartada. Y quizá por eso ha sobrevivido al paso del tiempo, a las modas y a los médicos. Porque hay bebidas que no se toman para despertarse, sino para reconciliarse con el mundo. Y aseguran que el café irlandés, servido como manda la tradición, logra ambas cosas con una sonrisa.

Por eso no extraña que hoy, 25 de enero, se celebre oficialmente el National Irish Coffee Day. Una fecha ideal para brindar con moderación, entendiendo por moderación no más de dos, aunque nadie esté vigilando.

Yo pienso que hoy, para rendir homenaje a esta gloriosa combinación, es un buen día para probarlo.

¿Quién dijo que un café no podía mejorar tu día… y tu carácter?

¿Nos animamos?

Suzan Matteo Atril press
Suzan Sezille de Matteo es caraqueña, cosecha del 52; ingeniero industrial aplicada al área social; esposa, madre de dos, que ahora abuelea y escribe desde Inglaterra. suzansezille@gmail.com IG @tomadodeaquiydealla
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