Te cuento que…
por Suzan Matteo 27/9
Hay compras que uno piensa mucho antes de hacerlas: una casa, un automóvil, una lavadora. Y hay compras por capricho. Les voy a hablar de una cuya historia leí en estos días, que pesaba toneladas y tenía unos cinco mil años.
El 21 de septiembre de 1915, en Salisbury, salió a subasta el lote número 15: el monumento de Stonehenge y unas 30 hectáreas de terreno. El precio de salida era de 5.000 £ y terminó en 6.600 £. El comprador fue Cecil Chubb, un abogado local.
Dice la leyenda que su esposa lo había mandado a comprar unas sillas de comedor (o unas cortinas, dicen algunos). No sé qué ocurrió con el encargo, pero Chubb regresó convertido en propietario de uno de los monumentos más famosos de la humanidad. ¡Imagínense la cara de Mary!
El asunto tenía, además, un trasfondo bastante m...












