Te cuento que…
por Suzan Matteo 28/6
Hay noticias que se leen. Otras se escuchan. Y algunas, aunque uno esté a miles de kilómetros, se sienten como un puñetazo en el pecho.
Anoche, aquí en el Reino Unido, me senté a escribir los pendientes de siempre: «Tomado de aquí y de allá», estas líneas para Atril. Entonces apareció la noticia y, por un instante, todo lo demás dejó de importar.
Dos terremotos. No uno, sino dos. Con apenas segundos de diferencia. Mientras aquí la noche transcurría con aparente normalidad, la tierra se estremecía bajo los pies de Venezuela.
Comenzaron a llegar las imágenes: Caracas sacudida, gente corriendo a las calles, edificios balanceándose, rostros de miedo. Después los reportes de daños, derrumbes y víctimas. Después la angustia de quienes buscaban noticias de familiares y amigos.
Y uno n...












