De mentira,
por Luli Delgado
Desde que la inteligencia artificial se hizo cargo de todos nosotros y los chinos y otros más empezaron con lo de las fake news, ya uno no sabe a quién creerle. Como decía una señora de mi época de Caracas: “es que yo no creo en la electricidad ni aunque vea el foco prendido”. Eso fue muchos años atrás. ¿Qué dirá ahora? En fin.
A lo que voy es que, si bien es verdad que esto de las mentiras es incontrolable, no creo que fueran ni los chinos ni la IA los padres de la criatura.
Seguro todos recuerdan aquellas propagandas fantásticas de mayonesas, chocolates y whisky escocés, respectivamente cremosas, medio derretidas y, para los que les gusta beber, irresistibles.
Pues por ahí ya venía la cosa. Las de crema de afeitar, cubos de hielo de acrílico y otros recursos que nos hicieron soñ...












