Gente que Cuenta

El Aguijoneo,
por Alfredo Behrens

Amigos Atril press
“El aguijoneo es la corrección. Es un intento de devolverte a un tamaño manejable…”
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        Existe un tipo particular de soledad que no parece soledad. Parece un viejo amigo respondiendo tu mensaje con un comentario pequeño y filoso. No exactamente hostil. Solo un poco desalentador. Un alfiler, no un cuchillo.

Conoces a esta persona desde hace cuarenta años. Tienen historia juntos — cuartos compartidos, fracasos en común, el tipo de intimidad que solo se acumula con décadas. Y sin embargo, en algún momento del camino, el calor se fue adelgazando, y lo que vino a reemplazarlo fue esto: un ruido de fondo de baja intensidad, una frialdad en tono menor que te deja vagamente inquieto sin darte nada concreto para rebatir.

Lo que está pasando, generalmente, es una historia sobre roles. Las amistades largas tienden a asignarle a cada uno una posición en el drama interno del grupo — el aventurero, el intelectual, el que siempre se iba — y esas posiciones tienen una manera de calcificarse. El grupo necesita que te quedes en el lugar que te fue asignado, porque ese lugar ayuda a definir el de todos los demás.

Cuando no lo haces — cuando te mudas al exterior, cambias de rumbo, construyes algo nuevo — estás, en la gramática social de esa vieja amistad, rompiendo la formación.

El aguijoneo es la corrección. Es un intento de devolverte a un tamaño manejable.

Lo que hace difícil nombrar esto es que tan seguido se disfraza de afecto. Y a veces lo es — una manera torpe e invertida de decir “tu vida me hace sentir algo incómodo sobre la mía”, dicha por hombres que nunca tuvieron vocabulario para decirlo directamente.

La soledad aquí no es ausencia. Es presencia sin reconocimiento. Y esa, en silencio, es la más difícil.

Alfredo Behrens Atril press
Alfredo Behrens es PhD por la Universidad de Cambridge, ha sido profesor de Liderazgo para grandes escuelas de negocios y publicó o fue premiado por las universidades de Harvard, Princeton y Stanford. Tiene cuatro hijas, y con su mujer Luli Delgado vive en Oporto, Portugal, desde 2018. Algunos de sus libros pueden ser comprados a través de Amazon. alfredobehrens@gmail.com

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