
Cinífidos (tipo de mosquito), ilustración extraída del manuscrito flamenco medieval El florecimiento de la naturaleza, obra de Jacob van Maerlan
Fuente: https://commons.wikimedia.org/
Días atrás, estaba sentado en mi sillón de leer (no sé si redundo, porque podría estar en el dicho sillón sin estar sentado o podrá estarlo en cualquier otra parte; en todo caso, excusas y continuación). Un díptero culicíneo de aproximadamente 5 mm de longitud y con anillos circulares blancos en las divisiones de sus artejos posóse sobre mi muslo derecho. Cuando estaba presto para introducir su probóscide se acercó otro, un poco de mayor tamaño y de largos palpos, iniciándose de esta manera el siguiente diálogo:
Anópheles: Epa, ¿pa dónde vas tú, carricito?
Aedes Aegypti: Bueno, a echarme una papeadita.
Anópheles: ¿Y tú no sabes que este territorio pertenece a los de mi especie?
Aedes Aegypti: Si con lo de territorio te refieres a este primate sobre el cual estamos posados, te diré que pertenece a los ilustres miembros de la familia Aedes por variadas y muy diversas razones, que juzgo innecesarias de exposición ante tan ignaro interlocutor.
Anópheles: pues, aquí el ignaro no es otro que usted, porque si de razones históricas hablamos, nuestra familia ha vivido en estas latitudes desde tiempo ha.
Aedes Aegypti: en primer lugar, nuestro linaje es mucho más antiguo, ya que hemos picado e infectado hasta a los mismos faraones y, segundo, lamentablemente vuestro tiempo pasado está, porque la era del paludismo fue otrora: vivimos en los tiempos del dengue, despierte de su letargo.
Anópheles: si apeláis al bendito dengue como un argumento, diré que es de lo más espurio y deleznable, ya que dicho padecimiento dista de ser tan terrible como nuestro glorioso paludismo, presente hasta en la literatura; además, mi mayor tamaño y longevidad me convierten en un ser superior a usted, pequeñín.
Aedes Aegypti: ¿y qué opondría usted al argumento de “yo lo vi primero”?
Anópheles: el que lo vio primero fui yo.
Sin preocuparme por considerar lo atractivos que serían para un video de TikTok un par de mosquitos parlanchines, de un manotón aplasté a los dos necios y continué con la lectura de un interesante artículo de periódico en el cual se mencionan los últimos acontecimientos de un conflicto de larga data que dos grupos de primates medianamente evolucionados, cuyo período de vida oscila alrededor de los 70 años, sostienen a propósito de un territorio que al parecer se formó durante el mesozoico.