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Rafael Victorino Muñoz

Manual para ayudar, por Victorino Muñoz
76b, Rafael Victorino Muñoz

Manual para ayudar, por Victorino Muñoz

Un hombre forcejea con un armario en la puerta de entrada de una casa. Otro que va pasando por ahí se acerca, presto, a auxiliar. Pero tras varios minutos, no hay forma de mover aquel armatoste.El primer hombre, sudoroso, suelta en un suspiro:- Nunca pensé que sería tan difícil meter este armario.El improvisado ayudante exclama:- ¿Cómo? ¿Meterlo? Yo pensaba que estaba tratando de sacarlo.Pues, pensamos por acá, para cerrar la historia, que iba a ser difícil que funcionara el asunto, si uno halaba y otro empujaba; para adentro, para afuera; para atrás, para adelante. Cero avance.Esto nos lleva a pensar que ayudar no siempre es fácil. A veces uno termina estorbando más. Sobre todo si se procede como el nada inteligente ayudante, actuando a tontas y locas, sin preguntar.Claro, es que nadie ha...
Al árbol debemos, por Victorino Muñoz
75c, Rafael Victorino Muñoz

Al árbol debemos, por Victorino Muñoz

Así como hay fanáticos de las peleas callejeras estilo ultimate fighting o de los deportes a motor, yo soy fanático de los árboles y de las plantas en general. No, no me la paso abrazándolos en los parques ni nada por el estilo. Ni siquiera tengo propiamente un jardín en casa. Solo unas pocas macetas. Sin embargo, las plantas me causan gran curiosidad e interés. Las miro y las admiro. Esa impresión de fuerza poderosa que transmiten los grandes árboles me estremece. Las pequeñas y delicadas florecillas silvestres me enternecen. Verde que te quiero verde, como dijo el poeta. Donde hay verdor allí estoy siempre, respirando. También admiro su inteligencia. No, no estoy loco. Me parecen unos seres muy inteligentes, sorprendentes. Yo de verdad que no entiendo cómo es que una planta que...
Curiosidades del Nobel, por Rafael Victorino Muñoz
74c, Rafael Victorino Muñoz

Curiosidades del Nobel, por Rafael Victorino Muñoz

El premio Nobel de literatura se concede desde 1901. Se ha conferido todos los años, con excepción de dos interrupciones: en la primera guerra (no se eligió a nadie en 1914 ni en 1918), y en la segunda (no hubo ceremonia entre 1940 y 1943). En dos ocasiones (1917 y 1974) se confirió a dos personas, a la vez.Con respecto al país o nacionalidad de la persona, los más galardonados son: Francia (16), Reino Unido (12), Estados Unidos (10), Alemania (10), Suecia (7). Los cuatro primeros mencionados aglutinan la tercera parte de los premios.Es interesante señalar que en cuanto a continente o región, Europa aventaja claramente a Latinoamérica, 87 a 6. En esta última, la proporción es un premio Nobel por cada cien millones de habitantes. Pero el caso de Asia es aún más desigual, ya que son 4500 mi...
Cadenas en el corazón, por Victorino Muñoz
73a, Rafael Victorino Muñoz

Cadenas en el corazón, por Victorino Muñoz

Hace algunos años, cuando estudiábamos en la universidad, entramos en contacto con un universo de textos y autores que no habíamos imaginado. Eran muchos nombres los que se barajaban y que para mí eran totalmente desconocidos. Y, entre tantos, en una ocasión me topé con un señor que se llamaba como yo, pero que tenía unos poemas que eran como un mazazo en el cráneo y sin anestesia. Se trataba de Rafael Cadenas, y de Derrota y Fracaso, respectivamente. Confieso que nunca he sido un gran lector de poesía en términos extensivos, pero sí intensivos. Con esto quiero decir que no conozco demasiados, pero a los que he leído, los conozco a fondo, ya que cuando algo me apasiona, lo frecuento hasta que absorbo su esencia (o al menos eso creo). En una ocasión le escuché decir a Reynaldo Pérez ...
El Sabanero Porteño, por Victorino Muñoz
72c, Rafael Victorino Muñoz

El Sabanero Porteño, por Victorino Muñoz

En los tiempos de mi infancia, cada tanto presentaban en Sábado Sensacional a un personaje al que apodaban el Sabanero Porteño. Se trataba de un señor mayor, algo pequeño, cuya mayor virtud consistía en hacer tocar, al ritmo de la música, unas maracas que tenía adosadas a las alpargatas.Yo, viendo que en casa había también un par de tales instrumentos, quise un día imitarlo. Pero no porque creyera que el del Sabanero Porteño fuera un gran arte, sino por todo lo contrario: me parecía que no era cosa del otro mundo. Así que tomé las maracas y como pude, con las mismas trenzas, las amarré a mis zapatos.Apenas al primer golpe se quebró, contra el piso, una de las maracas. Siempre he sido de sangre fría y no me paralizo de miedo ante el inminente peligro (en este caso el peligro era pensar en ...
Memento morí RRSS, por Victorino Muñoz
71b, Rafael Victorino Muñoz

Memento morí RRSS, por Victorino Muñoz

Como muchos de ustedes seguramente saben, la expresión memento morí era un recordatorio que se les daba a los emperadores romanos, para que no se envanecieran tanto por su poder, olvidando que eran simplemente hombres mortales. El asunto viene a cuento por lo que observo muy a menudo en las redes sociales.Por ejemplo, hay un grupo en torno a un determinado interés, y que tiene una buena cantidad de miembros; o hay una celebridad con muchos seguidores. Luego, publican algo, y reciben likes y comentarios a favor, de personas que piensan igual que ellos. Pero, no importa si los comentarios o los likes no llegan ni al 10% de los miembros, estas personas comienzan desarrollar la creencia de que todo el mundo está de acuerdo con ellos y que esa verdad que han enunciado es tan clara como el agua ...
Diversidad cero, por Victorino Muñoz
70a, Rafael Victorino Muñoz

Diversidad cero, por Victorino Muñoz

 Muchas personas critican los concursos de belleza. Yo también, pero por razones distintas. Creo que la idea que tengo de estética guarda relación más bien con la diversidad que con la homogeneidad. Y el asunto con las misses es que todas tienen 25 años, 1,70 de estatura y miden 90-60-90 (o al menos eso nos dicen). Les enseñan a caminar igual. Sus hobbies son ir a la playa y bailar. ¿Cómo hacen para elegir una u otra?Para que los concursos de belleza fueran entretenidos debería haber distintos tipos de mujeres. Mujeres de 40 años, de 50, altas, delgadas, más gruesas, solteras, divorciadas con hijos, abogadas, amas de casa... tal como en la vida real. Dígame si los escritores fuéramos así y nos pusiéramos de acuerdo para escribir sobre la arquitectura del Medioevo y no hubiera otra clase de...
Esos pobres salvajes que somos, por Victorino Muñoz
69c, Rafael Victorino Muñoz

Esos pobres salvajes que somos, por Victorino Muñoz

Las culturas que llamamos primitivas a menudo son más inteligentes que nosotros en varios y diversos sentidos. El primero es que suelen convivir con su entorno sin dañarlo, contaminarlo o agotar sus recursos; aunque también en el pasado y el presente hubo, hay y ha habido grupos que sí malversaron sus recursos naturales y los agotaron, como se piensa que ocurrió en la isla de Pascua.Por otra parte, valoran las cosas verdaderamente importantes. En sus mitos lo evidencian: hablan de la sal, de las plantas, del fuego. En sus ritos lo manifiestan: celebran la llegada de las lluvias, el inicio de las cosechas. En sus creencias también: adoran al sol, la luna, el agua. El hecho de que los mencionen en sus mitos, los celebren en las fiestas y los adoren cotidianamente, evidencia, como decía, la i...
La ceguera del poder, por Victorino Muñoz
68b, Rafael Victorino Muñoz

La ceguera del poder, por Victorino Muñoz

Basta que una persona comience a ocupar un cargo donde pueda tomar decisiones (desde una junta de condominio hasta la presidencia, pasando por alcaldías y gobernaciones) para que comience a creerse unas cuantas cosas que antes no se creía. Una de esas, nacidas de la nada, es la infalibilidad de su juicio. (Dadle poder a un imbécil y se creerá un genio.)El que toma una decisión en cualquier situación de su vida, así sea cruzar la calle o comprar una casa, en algún momento piensa, duda, reflexiona, acaso vacila, pide consejo, analiza opciones, en fin, hace lo que cualquier ser sensato: medita, porque podría equivocarse.Pero el gobernante, hasta ayer un cualquiera, se ve de pronto en una situación donde cree que puede hacer lo que sea porque si se equivoca en nada le afecta a su patrimonio si...
Manual de citología, por Victorino Muñoz
67b, Rafael Victorino Muñoz

Manual de citología, por Victorino Muñoz

Con el tiempo y con la edad, algunos nos vamos poniendo quisquillosos. Tal vez yo ya era así y se me ha acentuado. Tal vez es porque uno va contando los días como monedas y sabemos que cada momento es precioso, por lo que decidimos economizar e invertir el tiempo en cosas que solo sean de nuestro agrado.En este orden de ideas, confieso que se me hace difícil, ahora, tolerar algunos libros más allá de cierto número de páginas. Particularmente me ocurre con esos dizque ensayos, que no son más que una recopilación de cosas que otros dijeron.Sea cual sea el tema sobre el que van a disertar, hay ciertos escritores que parece que quieren aprovechar el momento para presumir lo que han leído. Y en lugar de dar su opinión sobre el tema (suponiendo que para eso son los ensayos), se ponen a citar y a...
Agüita de babandí, por Victorino Muñoz
66a, Rafael Victorino Muñoz

Agüita de babandí, por Victorino Muñoz

  Cuando era niño escuchaba mucho la expresión “echar agüita de babandí”, para referirse a panaceas milagrosas que curaban casi todo, sobre todo males que en realidad no existían. Según algunas enciclopedias que he consultado por ahí, el babandí es un arbusto del oriente del país, a cuyas raíces se atribuyen propiedades afrodisíacas. Luego, me sorprende pensar que un remedio para el amor pueda curar otras cosas, o casi cualquier cosa. Tal vez es porque cuando estamos enfermos de amor también nos enfermamos de todo y viceversa. Pero, noto que me estoy poniendo cursi y me estoy desviando del tema. Lo que quería decir, y el porqué recordé la expresión, es que cada vez que veo el fútbol, y más específicamente cada vez que veo que hay un futbolista tirado en la grama, quejándose de...
Nada personal, por Victorino Muñoz
65a, Rafael Victorino Muñoz

Nada personal, por Victorino Muñoz

Un sacerdote abusa sexualmente de un niño y no acusamos al sacerdote sino a la Iglesia. Un policía mata a un joven afroamericano y no se habla tan mal del policía como de los Estados Unidos. Un tirano condena muerte a otros en nombre del comunismo y el culpable es el comunismo. El dueño de una fábrica explota y esclaviza a personas, pero no es él, sino el capitalismo el que debe responder.Los que así razonan creen que es mejor sentenciar, no al individuo, sino a lo que le instó a actuar. Dicen que a nadie se le puede juzgar por sus ideas. Pero yo creo que tampoco se debe juzgar una idea por culpa de un hombre o de un grupo.De verdad, nada parece tan simple para escudar la maldad personal que hacerla colectiva, convertirla en idea. Cometo un homicidio y puedo decir que actué movido por mi f...