Gente que Cuenta

Trinitaria, por Lucy Gómez

Trinitaria Atril press
Trinitarias
Fotografía: Santiago de la Colina
Fuente: https://pixabay.com/

Entre las enredaderas más populares está la trinitaria o buganvilla. No solo ocupa rápidamente grandes muros, sino que los llena de flores de todos los tonos de rojo, rosado, púrpura, violeta, naranja, amarillo y blanco. También se la conoce como Papelillo, Veranera o Santa Rita en diversos países del mundo de habla hispana.

Se cree que como es una planta capaz de ocupar espacios enormes, no es posible tenerla en un jardín pequeño. Es un error.  Es verdad que hay variedades que alcanzan de ocho a diez metros de altura, pero hay otras especiales para macetas, es decir, que caben en cualquier parte. Su historia es apasionante por donde se la mire. Es originaria de Brasil, Perú y el norte de Argentina, pero quien la trasladó a Europa, donde comenzó su fama mundial, fue el general Louis Antoine de Bougainville, un navegante y explorador francés que realizó la primera circunnavegación patrocinada por su país  entre 1766 y 1769, cuando se hizo famoso por explorar y describir Tahití.  Viajaba con el naturalista botánico Philibert Commerson, quien descubrió la planta y describió el género Bougainvillea, nombrado en honor al general. Su ayudante era Jeanne Baret, una mujer que viajaba disfrazada de hombre, botánica, naturalista y exploradora experta y la primera que le dio la vuelta al mundo por mar. Además de sus relaciones con el mundo americano y europeo, la planta es hoy, además, el emblema floral de Zambia.

Necesita mucha luz para crecer o florecer, así que tenga el tamaño que tenga, ubícala donde haya sol durante seis horas diarias por lo menos. Debe estar en un sitio donde el agua que reciba drene bien para evitar que se le pudran las raíces. Le encanta estar cerca del mar.

Si en tu hogar se pasa un invierno muy frío, la planta sobrevive si cubres sus raíces con mantillo, con una  manta o una tela fuerte. Si la tienes en maceta, déjala dentro de la casa, al lado de una ventana. No florecerá, pero sobrevivirá hasta que entre el tiempo cálido. Deja secar el sustrato antes de volver a regar, porque eso fomenta su floración y evita que se pudra. Para ayudar a que se seque bien, mezcla tierra de jardín con perlita o arena.

Todos los años debes podarla para estimular brotes y flores, sea para cubrir una pérgola o  hacer un bonsái. Y en cuanto a lo que come, preferentemente usa un abono rico en fósforo y nitrógeno cada quince días. La opción orgánica es colocarle una capa de compost mezclado con ceniza de madera.

Lucy Gómez
Lucy Gómez Periodista, egresada de la Universidad Central de Venezuela. Fue jefe de redacción y de la sección política, de varios diarios de Caracas y Valencia, durante más de veinte años. es experta en el cultivo de huertos de hortalizas y flores. lucygomezpontiluis@gmail.com
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