Skip to main content

Gente que Cuenta

Te cuento que…
por Suzan Matteo 16/8

Black Tot Day Atril press
“Su historia está profundamente vinculada a la economía colonial del azúcar y al trabajo esclavizado en el Caribe…”
Fuente: https://pussersrum.com/

Hay bebidas que llegan con discreción. El agua, por ejemplo, entra sin hacer preguntas, el café despierta y el vino conversa. Pero el ron… el ron llega con una historia bajo el brazo, una sonrisa pícara y la absoluta convicción de que alguien terminará diciendo: «¿Pedimos otro?».

Hoy se celebra el «Día Internacional del Ron». En Estados Unidos es el «National Rum Day», pero como a este destilado nunca le han gustado mucho las fronteras, la celebración terminó conquistando el mundo.

Su historia comenzó en el Caribe, ligada a la caña de azúcar y a la melaza: ese residuo espeso y dulce que quedaba tras producir azúcar y que alguien, con una mezcla admirable de imaginación, decidió fermentar y destilar. Ya por el siglo XVII se hablaba en Barbados del famoso «rumbullion».

Durante siglos, acompañó a marineros y piratas. Su relación más seria fue con la Marina Real británica: desde el siglo XVII, la tripulación recibía una ración diaria llamada «tot». La tradición sobrevivió más de tres siglos, hasta que el 31 de julio de 1970 llegó el dramático «Black Tot Day», cuando se sirvió la última ración. El impacto fue tal que muchos llevaron brazaletes negros e hicieron funerales simbólicos. Claro que la Marina tenía lo suyo: en 1970, los barcos ya usaban radares sofisticados y complejos que funcionaban bastante mejor si quien los operaba veía una sola pantalla en lugar de cuatro.

Pero el ron tiene otra cara. Su historia está profundamente vinculada a la economía colonial del azúcar y al trabajo esclavizado en el Caribe. Celebrarlo también implica recordar que detrás de aquella botella hubo una realidad humana mucho más amarga que la melaza. Y quizá por eso resulta tan fascinante: nació de los restos de algo dulce y terminó convertido en un icono global.

Así que hoy, si te tomas tu roncito o tu «Cuba Libre» (¡ja, ja!), no digas simplemente «¡salud!». Brinda por los marineros, por las historias absurdas, por los barcos que ya no existen y por esa vieja costumbre humana de convertir hasta los desperdicios en una aventura.

Eso sí: con moderación. Porque con los años uno aprende una gran verdad: el primer ron cuenta una historia, el segundo la mejora y el tercero… bueno, el tercero empieza a cambiar los hechos.

Suzan Matteo Atril press
Suzan Sezille de Matteo es caraqueña, cosecha del 52; ingeniero industrial aplicada al área social; esposa, madre de dos, que ahora abuelea y escribe desde Inglaterra. suzansezille@gmail.com IG @tomadodeaquiydealla

Compartir en

    ¡Suscríbete a nuestro Newsletter!