
Fuente: https://pixabay.com/
Ha sido una semana ajetreada.
Por tal razón les pido permiso para compartir este extracto de una inspiración que tuve hace diez años: “Las Aventuras de Chispita”.

Así comienza:
“El llamado fue suave, pero irreversible.
Chispita saltó.
Era su turno para comenzar la aventura: ¡el comienzo del viaje luminoso!
El mundo grande con todas sus maravillas, lo esperaba allí afuera.
Chispita preparó su morral, una tienda de campaña, una caña de pescar y algunas chucherías.
Era suficiente para comenzar el viaje.
Con su equipaje ligero y un corazón acelerado, Chispita se adentró en el Bosque Encantado.
El Bosque Encantado era un lugar amable, con manantiales de agua
dulce, buena pesca y suficiente madera para encender un fuego.
Chispita encontró un lugar magnifico para acampar. Perfecto para un
visitante especial.
Chispita armó su tienda.
Era pequeñita, pero a Chispita le pareció muy confortable.
Pronto, la noche se adueñó de todo.
Chispita dio un buen bostezo y se fue a su camita.
Allí dormirá muchas noches.
Nueve meses, más o menos…
Simplemente sigue sucediendo.
La vida comienza así, gozosamente, con una súbita y pequeñita chispa de luz, una Chispita…”
“Las Aventuras de Chispita”, una alegoría de la vida en el vientre materno inspirada en mi primer nieto, versión final ilustrada por mi hija.
El fin de semana que pasó recibí a mi quinto nieto, mi quinta Chispita.
El amor me sobrepasa y persiste en su travesía luminosa.
¡Bienvenido Simón Eduardo!
https://www.amazon.com/-/es/Adventures-Chispita-Search-Big-World/dp/B0991DBMM7