Entorno,
por Leonor Henríquez
read it in English Semana de lluvia y ventarrones.Al principio me aburrí enormemente, pues ni siquiera era posible salir a caminar y menos agarrar el carro con las calles inundadas y árboles cayéndose.Pero una conversación con un amigo canadiense me llevó a ver las cosas de otra manera.Después de escuchar pacientemente mis quejas sobre las copiosas lluvias, él me respondió más bien con agradecimiento, diciéndome que las precipitaciones eran necesarias para las plantas y sobre todo para los granjeros de nuestras praderas que comienzan la época de siembra (como dato curioso, de acuerdo con los niveles anuales de precipitación, Calgary se considera de clima semi-árido, por ello los locales agradecen cuando llueve, no tanto la nieve.Después de esa conversa con mi amigo, reconsideré mis ...






