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Leonor Henríquez

Asuntos sin importancia, por Leonor Henríquez
75c, Leonor Henríquez

Asuntos sin importancia, por Leonor Henríquez

Por fin, después de más de treinta años de trabajar en mi profesión, en Caracas y Canadá, me ascendieron y logré mi posición soñada la cual vino con aumento de sueldo: Gerente General de Asuntos sin Importancia.Esta meta hoy lograda, me la propuse hace más de veinte años, cuando en Caracas, en la empresa de ingeniería donde trabajaba, me tocó ser responsable de la minuta de una reunión con el cliente.La líder de disciplina, Carmen, recuerdo, me enfatizó concienzudamente: anota todo, TODO, lo importante.Tomé libreta y pluma, y afiné mi atención.El tiempo pasaba, se discutía sobre las fundaciones, las tuberías, la excavación, el volumen de concreto y la verdad, nada me parecía particularmente importante.Entonces, como suele sucederme, sucumbí a una de mis ensoñaciones.En ese preciso instante...
Tortilla de vegetales, por Leonor Henríquez
74c, Leonor Henríquez

Tortilla de vegetales, por Leonor Henríquez

Yo creo que el huevo es el alimento más perfecto que existe; le sigue el cambur. Manjares simples que siempre vienen al rescate. En mi casa materna había una máxima “lo que haya se comparte”, y si se presentaban muchos comensales sin avisar y alguno quedaba fallo (casi nunca era el caso) lo resolvían con par de huevos fritos. Los cambures (bananas, maduros, guineo, plátanos, en otras latitudes) nunca faltaban. El hecho es que hace poco abrí la nevera y como decimos en mi tierra, estaba como la Plaza Venezuela: agua y luz. A veces mi refrigerador me recuerda al “cementerio de los elefantes”, pero en vez de ser el lugar donde los elefantes vienen a morir, es el lugar donde los vegetales vienen a morir. A éstos les quedaba algo de vida, y al final descubrí unos huevos en un...
El Maratón, por Leonor Henríquez
73c, Leonor Henríquez

El Maratón, por Leonor Henríquez

Estoy entrenando para correr un maratón. Así como lo oyen. El problema es que tengo casi todos los músculos atrofiados. La motivación para correr este maratón en particular, creo que es la misma que tienen todos los maratonistas y que, una ranchera muy conocida define muy expresivamente: “No hay que llegar primero, sino hay que saber llegar…” Hoy en día, se promueve hasta el cansancio (literalmente) el fitness, la actividad física, la necesidad de estar en movimiento. Y con mucha razón realmente, “mens sana in corpore sano”. Correr, pedalear, nadar, saltar, competir, tantos verbos activos que, de sólo nombrarlos, ya quedé cansada. Yo en verdad prefiero caminar. Sin embargo, estoy decidida a correr este maratón, y entrenaré sin descanso, pero sin derramar una sola gota...
El rugido, por Leonor Henríquez
72b, Leonor Henríquez

El rugido, por Leonor Henríquez

En esta época del año los osos se alborotan. Se están alimentando de bayas y preparándose para hibernar el largo invierno canadiense. Hay “bear warnings” en los parques nacionales y recomiendan andar siempre en grupo, hacer ruido y cargar “bearspray”, el cual creo que, en mi caso, mientras veo como se activa, pues me comió el oso. El hecho es que, en estos días salgo a caminar con mucha cautela. Pero esa tarde gloriosa salí sola, porque mi amiga no estaba disponible y en verdad es un parque muy concurrido y seguro. Como estoy paranoica, comencé a escuchar mini-rugidos a cada paso. Primero, un movimiento extraño en un árbol. Los osos saben trepar. Me detuve, pero no. Era una ardilla agitando las hojas del árbol con su alegre cola. Seguí caminando y escuché un movimiento sospechoso entre lo...
Golosinas, por Leonor Henríquez
71c, Leonor Henríquez

Golosinas, por Leonor Henríquez

Me confieso golosa.Me gustan los chocolates, los helados y cualquier golosina, mientras más dulce mejor.Con frecuencia me “engolosino”; ese anhelo intenso de devorar un manjar.Y así sucedió.Entré a esta particular tienda, y allí estaban, desplegados sobre una mesa, tentándome.La boca se me hizo agua.No sabía cuál elegir.Los miré con deseo, queriendo olerlos, tocarlos, devorarlos hasta la saciedad.Al final me decidí por tres de estos dulces, algunos ya los había probado, pero la nostalgia pudo más.Pagué y salí de la librería en la gloria, dispuesta a devorar mi recién adquirida ambrosía:“Poemas de la Noche”, de Rainer María Rilke, “Un Poco más Grande que el Universo entero” de Fernando Pessoa y uno para releer en su idioma original “Canto a mí Mismo” (Song of Myself) de Walt Whitman.Libros....
El pájaro azul, por Leonor Henríquez
70b, Leonor Henríquez

El pájaro azul, por Leonor Henríquez

Ayer se detuvo en mi jardín un pájaro azul.Y cuando esto sucede, lo tomo como un anuncio de buenos augurios.Mi hija y yo corrimos a la ventana a admirarlo.En toda su elegancia y majestad, el azulejo, un Blue Jay canadiense, se detuvo a beber agua de la fuente, mientras nosotras lo mirábamos, extasiadas.En ese breve momento contemplativo, cruzó por mi mente la leyenda del Pájaro Azul.Para quienes no la conozcan se las resumo:Érase una vez un Marajá que vivía en un suntuoso palacio, rodeado de lujos y bellezas. Sin embargo, el Marajá se encontraba triste e insatisfecho, como si le faltara algo.  (a esto lo llamo yo insatisfacción crónica, disculpen la nota al margen)Un día llegó a palacio un sabio, quien le habló al Marajá de la existencia del Pájaro Azul. Un ave que daría la felicidad a qui...
La Vía Láctea, por Leonor Henríquez
69b, Leonor Henríquez

La Vía Láctea, por Leonor Henríquez

En las noches despejadas, se hace visible como un arco de luz, un aura blanca, un suave resplandor. Para los griegos, es una historia muy complicada. Zeus, Alcmena, Hera, Hércules, vaya usted a saber… Óleo y color, para los grandes artistas. Rubens y Tintoretto. Van Gogh, Chagall tal vez. Números, para los astrofísicos: una espiral de 180.000 años luz de diámetro;140 billones de estrellas;100 billones de planetas. Una interesante palabra, para los etimólogos Galaxia, del griego “galactos”, relativo a la leche. En fin, un gran misterio el cual hoy, desde mi palco de abuela, pude contemplar con la serenidad y el descanso que nos otorga esa privilegiada butaca. Y así, me quedé mirando extasiada, cómo una gotita de leche iba resbalando, dulce y lenta, por la mejilla de mi...
El mapa, por Leonor Henríquez
68b, Leonor Henríquez

El mapa, por Leonor Henríquez

Probablemente los mapas pertenezcan a esa larga lista de objetos obsoletos, que la tecnología (y el GPS) se han encargado de eliminar. Sin embargo, hace poco, me topé, casi por casualidad, con una cartografía muy particular. Un pergamino con lugares que me eran muy familiares, pero que tenía tiempo sin recorrer. En silencio solemne, me quedé mirando este arqueológico hallazgo con detenimiento y asombro. Arterias fluviales y canales cavados en tierra, se abren paso, señalando destinos que un día serán recuerdos. Caminos secundarios, tortuosos, desafiando obstáculos, bordeando precipicios, asomándose a acantilados, sonriendo. Al norte, vías llenas de asombro, o fruición, improvisado pentagrama. Recorrí con la punta de mis dedos, depresiones geográficas, lagos oscuros...
Cintura cósmica, por Leonor Henríquez
67b, Leonor Henríquez

Cintura cósmica, por Leonor Henríquez

 No hay distancia más larga que hace un minuto atrás…dicen.Es el tiempo que se fue.Cronos, el implacable.Pero los griegos también nos dejaron a Kairós, el que no tiene tarde ni temprano, sino textura de miel y olor a madrugada.Al final, en esta etapa de mi vida opero en un largo y plácido etcétera y mis horas las marca uno de esos relojes derretidos de Dalí.Pero hace poco, me puse a ver un programa, muy interesante realmente, sobre el espacio, mecánica cuántica, telescopio Hubble, y me atacaron las dudas.De repente no supe si vivo en el presente, en el futuro, en un holograma, en una cinta, en una cuerda, o en un túnel hecho por gusanos que supuestamente son pasadizos secretos para entrar a otras dimensiones.  No sé si el universo es finito, o no; si se expande o se comprime; si existe, o ...
El psiquiatra, por Leonor Henríquez
66a, Leonor Henríquez

El psiquiatra, por Leonor Henríquez

De vez en cuando visito a mi psiquiatra.Su expresión es adusta y su silla dura.Pero sus ojos son del color del tiempo, a veces transparentes, otras veces  de un azul intenso, como zafiros.Su sonrisa es ancha y horizontal, pero amable.Y lo más importante, sabe escuchar, sin interrumpir. Sus silencios salvan, rescatan.En todos los naufragios de mi vida, mi fiel psiquiatra siempre ha venido al rescate.Y a propósito de esos naufragios luminosos, comparto una de las mejores definiciones del amor que he leído, “Amor: Hacerse a la mar con disposición al naufragio.” (Fernando Reyes Heroles, Abecedario)Hace poco hice una cita, por nada en particular, solamente para conversar y ver de color estaban sus ojos ese día.Me vestí y salí al encuentro.Esta vez me recibió fríamente, pero esa brisa helada que...
Festina Lente, por Leonor Henríquez
65b, Leonor Henríquez

Festina Lente, por Leonor Henríquez

Por razones que la razón desconoce, parafraseando a Pascal, vuelve al paisaje de mi vida este adagio clásico, Festina Lente, que se traduce como: Apresúrate Lentamente.Me volqué a buscar en mis cajas polvorientas, cofres y baúles viejos, un colgante que compré en México hace veintitrés años.Y lo encontré.El ancla y el delfín, el Festina Lente, volvió a mi cuello.Pareciera un absurdo radical, un oxímoron, apresúrate lentamente, pero se trata de ese fino balance entre la urgencia y la diligencia.En Venezuela se traduciría como “sin prisa, pero sin pausa”.El emperador romano, Augusto, lo utilizaba como la divisa de su ejército (en aquel tiempo lo representaban con una mariposa y un cangrejo), y se convirtió en un lema muy popular en el renacimiento.La Fontaine lo inmortalizó en su fábula de l...
Eppur si muove, por Leonor Henríquez
64c, Leonor Henríquez

Eppur si muove, por Leonor Henríquez

 Estas líneas me las inspiró Galileo Galilei (1564 ​-1642)​​El mismo que después de abjurar ante el Tribunal de la, no tan Santa Inquisición, que los planetas, el nuestro incluido, no giraban alrededor del sol, al final del juicio murmuró entre dientes su inefable:Eppur Si Muove. (Y sin embargo se mueve)Y este gran personaje, astrónomo, ingeniero,​​ filósofo, matemático​, físico, quien, entre otras cosas, descubrió los anillos de Saturno, las manchas solares, Ganímedes, la luna más grande de Júpiter, satélite que visito muy a menudo en mis ensoñaciones, y sobre todo la teoría heliocéntrica del Universo (en oposición a las teorías de Copérnico) por la cual fue juzgado por herejía.En fin, un hombre muy ocupado, que sospecho también era poeta.Esta es la frase que me encontró esta semana, unos...