Gente que Cuenta

La creación y el arte, por Ángel Hurtado

Cueva de las manos Atril press
Cueva de las manos, Argentina
Fuente: https://mymodernmet.com/

La creación

Hubo una vez un hombre —o una mujer, vaya usted a saber— a quien se le ocurrió poner su mano sobre el muro de piedra de la caverna que le servía de refugio. Luego, la salpicó con una tierra rojiza y oscura. Al retirarla, la silueta quedó grabada en el muro… hasta el día de hoy.

Sucedió hace 45.000 años. Fue la primera pintura de la humanidad.

Su acompañante —o quizás la misma persona—, al descubrirla, quiso perfeccionar la imagen. Ahí apareció no solamente la primera tendencia o escuela de pintura, sino también la necesidad del ser humano de perfeccionar… o destruirlo todo.

Al tratar de mejorar la mano impresa, se le ocurrió dibujar, con un pedazo de piedra coloreada, la imagen de la primera mascota que tuvo el ser humano: un bisonte. El señor —o la señora— Neandertal, ese era su apellido, inventaron la pintura.

Un poco más tarde, encontraron un pedazo de caña y se les ocurrió soplarla para ver si tenía algo adentro. Quedaron sorprendidos, pues lo que salió fue un sonido agradable. Al darse cuenta de que, abriéndole pequeños huecos, los sonidos cambiaban, inventaron la música.

Los sentidos corporales empezaron a funcionar: en este caso, la vista y el oído.

Contentos con sus descubrimientos, se abrazaron. El tacto los llevó a unir los labios, enrojecidos de tanto soplar. Inventaron el arte más grande de toda la humanidad: el amor.

Y fue así, más o menos, que todo comenzó… y no terminó jamás, sino hasta que llegue el juicio final.

“Bienaventurado el arte, que es la forma más inteligente y generosa del amor”.
— Facundo Cabral

El Arte

Al descubrir el arte, nuestros predecesores —los señores Neandertales— no se imaginaron la trascendencia que sus inventos tendrían para la humanidad. Desde entonces, arte debe escribirse con A mayúscula.

El Arte es la actividad humana en la que se reúnen las experiencias sensoriales, intelectuales y estéticas que conducen al conocimiento del ser humano. Si algo sabemos del pasado, es a través del Arte, ya que su esencia es eterna.

Si no hubiera existido el arte egipcio, no tendríamos la menor idea de aquella esplendorosa civilización; ni de los griegos, ni de los romanos. La historia se conoce a través del Arte, ya sea visual, musical o literario.

Hay un fenómeno que siempre me ha dejado perplejo: ¿por qué ha habido civilizaciones que han alcanzado un gran esplendor artístico —como la egipcia, por ejemplo— y luego esa magnificencia desaparece durante siglos?

Porque, después de las pirámides y Nefertiti, lo único que muchos identifican de Egipto es Omar Sharif.

Lo mismo ha sucedido con Grecia, cuna de la civilización occidental. ¿Dónde están los Platón, los Homero, los Fidias o los Aristóteles de la Grecia actual?

“En Italia, durante treinta años bajo el poder de los Borgia, hubo guerras, terror, asesinatos y baños de sangre; sin embargo, surgieron Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento.

En Suiza, después de quinientos años de democracia y paz, ¿qué produjeron? El reloj cuco” 
Graham Greene.

Angel Hurtado Atril press e1676600773674
Ángel Hurtado (El Tocuyo, Venezuela, 27 de octubre de 1927) es un artista y cineasta venezolano, galardonado, entre otras distinciones, con el Premio Nacional de Pintura en 1961.
Durante varios años vivió y trabajó en París y Estados Unidos, para radicarse posteriormente en la Isla de Margarita, donde vive actualmente. Es considerado junto a Jacobo Borges uno de los mayores exponentes del expresionismo en Venezuela.
Sus obras pictóricas demuestran una gran libertad y un ferviente poder de invención, y en su labor como cineasta ha logrado ennoblecer la realidad cotidiana a través del lente de su cámara.
Instagram @angelhurtado27
Foto: Elvira Prieto

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