
Fuente: https://www.nationalgeographic.com/
La creación
Hubo una vez un hombre —o una mujer, vaya usted a saber— a quien se le ocurrió poner su mano sobre el muro de piedra de la caverna que le servía de refugio. Luego, le provocó salpicarla con una tierra rojiza y oscura. Al retirarla, la silueta quedó grabada en el muro hasta el día de hoy. Sucedió hace 45.000 años. ¡Fue la primera pintura de la humanidad!
Su acompañante, o quizás la misma persona, al descubrirla, quiso perfeccionar la imagen. Ahí apareció no solamente la primera tendencia o escuela de pintura, sino también la necesidad del Hombre de perfeccionar o destruir todo. Al tratar de mejorar la mano impresa, se le ocurrió dibujar, con un pedazo de piedra coloreada, la imagen de la primera “mascota” que tuvo el ser humano: un bisonte. El señor o la señora Neandertal – ese era su apellido – inventaron la pintura.
Un poco más tarde, encontraron un pedazo de caña y se les ocurrió soplarla para ver si tenía algo adentro. Quedaron sorprendidos, pues lo que salió fue un agradable sonido. Al darse cuenta de que, abriéndole huequitos, los sonidos cambiaban, inventaron la música.
Los sentidos corporales empezaron a funcionar: en este caso, la vista y el oído. Contentos con sus descubrimientos, se abrazaron. El tacto los llevó a unir los labios enrojecidos de tanto soplar e inventaron el arte mayor de toda la humanidad: el AMOR. Y fue así, más o menos, que todo comenzó… y ¡no terminará jamás!, sino hasta que llegue el Juicio Final.
“Bienaventurado el arte, que es la forma más inteligente y generosa del amor”
Facundo Cabral
El Arte
Al descubrir el arte, nuestros predecesores, los señores Neandertales, no se imaginaron la trascendencia que sus inventos tendrían para la humanidad. Desde entonces, Arte debe escribirse con A mayúscula.
El Arte es la actividad humana en la que se juntan las experiencias sensoriales, intelectuales y estéticas que llevan al conocimiento del ser humano. Si algo sabemos del pasado, es a través del arte, ya que su esencia es eterna. Si no hubiera existido el arte egipcio, no tendríamos la menor idea de toda esa esplendorosa civilización, ni de los griegos, ni de los romanos. La historia se conoce a través del Arte, ya sea visual, musical o literario.
Hay un fenómeno que siempre me ha dejado perplejo: ¿por qué ha habido civilizaciones que han alcanzado un gran esplendor artístico —como la egipcia, por ejemplo, y luego esa magnificencia desaparece por siglos? Porque, después de las pirámides y Nefertiti, lo único que muchos identifican de Egipto es a … Omar Sharif!
Lo mismo ha sucedido en Grecia, la cuna de la civilización occidental. ¿Dónde están los Platón, los Homero, los Fidias o los Aristóteles de la Grecia actual?
“En Italia, durante treinta años bajo el poder de los Borgia, hubo guerras, terror, asesinatos y baños de sangre, pero surgieron Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza, después de quinientos años de democracia y paz, ¿qué produjeron? El reloj de cuco”
Graham Greene

Durante varios años vivió y trabajó en París y Estados Unidos, para radicarse posteriormente en la Isla de Margarita, donde vive actualmente. Es considerado junto a Jacobo Borges uno de los mayores exponentes del expresionismo en Venezuela.
Sus obras pictóricas demuestran una gran libertad y un ferviente poder de invención, y en su labor como cineasta ha logrado ennoblecer la realidad cotidiana a través del lente de su cámara.
Instagram @angelhurtado27
Foto: Elvira Prieto