Gente que Cuenta

Cherries,
por Lucy Gómez

Tomates cherry Atril press
“Se cultivaban en los Andes antes de la conquista y llegaron a Europa en el siglo XVI”
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El nombre viene del de las cerezas en inglés, las cherries. Son tomates impulsivos, que pueden llegar a crecer mucho y rápido. Los que tengo en casa superan ya los dos metros y medio. Así que pequeño solamente es el fruto, que según la variedad puede ir desde el tamaño de la yema de un dedo hasta el de una pelotita de golf, con florecitas menudas en racimos de un amarillo fuerte.

Les cuento lo del tamaño porque los jardineros novatos se confunden y creen que siempre van a cultivar una planta chiquita. No. Es un tomate al que puede darle no solamente por crecer, sino también por invadir espacios. El premio es una cosecha casi interminable de tomaticos, útiles para hacer desde ensaladas hasta guisos complicados.

Los míos (e igual le pasa a una vecina) son prácticamente inmortales. Uno los poda —tengo varios— y cuando creo que no crecerán mucho más, a las dos semanas empiezan a hacerlo de nuevo en direcciones no autorizadas. En mi casa tomaron las ventanas y los techos del balcón y la cocina tranquilamente; en lo que me he descuidado, de un día para otro.

Así que, en principio, recomiendo el uso de tutores. Me refiero a palos, alambres, tiras largas de trapo o cuerdas que ayuden a sostenerlos y contenerlos para que no tropiecen con algo importante o problemático, o les dé por invadir alguna ventana, tubo o hueco.

Tienen una larga historia. Se cultivaban en los Andes antes de la conquista y llegaron a Europa en el siglo XVI. El fruto era amarillo. Tardaron algunos siglos en hacerse populares y rojos mediante los experimentos de los cultivadores. Se pusieron de moda 400 años después en Estados Unidos y, de ahí, tomaron los mercados del mundo: se cultivan más de 184 millones de toneladas anuales. Los mayores cultivadores son China, India, Turquía y Marruecos, que provee a casi toda Europa.

Si los quieres, siembra algunas semillas en una maceta mediana, de 20 a 30 centímetros de ancho, añade una capa de dos centímetros de humus de lombriz sobre tierra de jardín y dales mucho sol, aproximadamente entre 6 y 8 horas diarias. Riega en la base, no en las hojas, cada vez que la tierra se seque un poco. La idea es que crezcan con sol y calor, así que en climas fríos se siembran entre marzo y junio al aire libre, en primavera y verano. Se protegen después si hace frío. Las semillas tardan entre tres y cuatro meses en dar frutos. Y no paran…

Lucy Gómez
Lucy Gómez es periodista egresada de la Universidad Central de Venezuela. Fue jefe de redacción y de la sección política, de varios diarios de Caracas y Valencia, durante más de veinte años. es experta en el cultivo de huertos de hortalizas y flores. lucygomezpontiluis@gmail.com

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