Gente que Cuenta

Regalos,
por  Lucy Gómez

Sandro Botticelli Atril press
Sandro Botticelli,
Venus y las Gracias ofreciendo dones a una joven, 1486
Fuente: https://www.wikiart.org/

A mí me gusta lo que me regalen, porque no se trata solo de lo que se recibe, sino de la sorpresa, la risa y el constatar que otro quería darte algo especial; por lo tanto, te quiere, le importas.

Pero entre familias o amigos muy cercanos no hay muchas sorpresas. Siempre está la persona previsiva, práctica y afectuosa, pero sin ideas, que te da un par de medias cuando no te quedaba casi ninguna sin huecos, unos interiores o la franela práctica. Te conoce y sabe lo que te falta. De ahí en adelante, aunque lo mates, nunca se le ocurrirá nada más.

Está el que nunca tiene tiempo y, por compromiso, pasó por cualquier tienda y compró lo primero que vio: desde un muñequito que le pareció de moda hasta un llavero que ídem. Y resulta que a ti ni te gustó el llavero, ni conoces al muñequito ni sabes dónde aparece. Pero a él o a ella no le importa, porque lo que le interesaba era “cumplir”, no llegar con las manos vacías.

Los místicos te regalan algo relacionado con una religión o fe: desde estampitas hasta medallitas de la Virgen, pasando por tarjetas con la figura de un gurú o aquella piedra especial con significado o misión (atraer dinero, mejorar tu sueño o impedir que te roben). Un amuleto, un anillo protector…

Hay quien sabe exactamente qué te gusta y te regala precisamente eso: desde el ingrediente para preparar ese plato indonesio que quieres hacer (pero que te cuesta tanto trabajo encontrar o es muy caro), pasando por un mapa antiguo para que aumentes tu colección, una estampilla muy buscada o unos lentes oscuros de una marca que te enloquece, hasta un curso o una planta especial.

También hay regalos con mensaje, la mayoría de las veces sentimentales. Después de recibirlos, uno sabe muy bien cómo le va con esa persona.

La próxima vez que les toque regalar, háganme caso para que lo disfruten también: experimenten fuera de la caja. No regalen porque sí. La próxima vez que les toque hacerlo —y hay muchas oportunidades para eso, desde los cumpleaños hasta el día de lo que sea— diviértanse escogiendo cosas que no tienen que ser caras ni compradas. Lo único que hay que hacer es pensar en el otro y desearle felicidad, por lo menos unos minutos, con nosotros.

Lucy Gómez
Lucy Gómez es periodista egresada de la Universidad Central de Venezuela. Fue jefe de redacción y de la sección política, de varios diarios de Caracas y Valencia, durante más de veinte años. es experta en el cultivo de huertos de hortalizas y flores. lucygomezpontiluis@gmail.com

Compartir en

    ¡Suscríbete a nuestro Newsletter!