
Gatos, 1910
Fuente: https://www.wikiart.org/
Las razones para preferir los gatos, o para simplemente querer tener de mascotas a estas misteriosas, hermosas y divertidas criaturas, son diversas.
Podríamos comenzar la enumeración considerando el aspecto estético visual, es decir, lo que vemos en el exterior. Los gatos atraen tanto por la armonía de formas como por el movimiento al andar, al correr, al saltar, mover las patitas. Están todos llenos de gracias
Y hablando de atracciones visuales, la de sus ojos es difícil de ignorar. De hecho, a menudo cuando nos referimos a una personas de ojos lindos y hermosos, es común decir que parece un gato o, incluso, apodarlos el gato o la gata.
En segundo lugar, aunque para mí esto está en primero, se encuentra el placer táctil. Pocas cosas me resultan más placenteras que deslizar la mano suavemente por el pelaje de mi gato (tal vez solo el café se le compara). Puedo hacerlo durante horas, tanto acariciar al gato como tomar café. Y hasta ambas cosas a la vez.
No puedo dejar de mencionar que la voz de los gatos, cuando emiten un maullido suave, es como la de un bebé, dulce y agradable; aunque en ocasiones uno se exasperar si los escucha gritar, casi tanto como el berrinche de un niño.
Por otra parte, estudios recientes sugieren que el ronroneo del gato es sanador. Diversas investigaciones concluyen que este sonido o vibración, combinados, puede tener propiedades terapéuticas, debido a que sus ondas de baja frecuencia coinciden con las utilizadas para disminuir el estrés, relajar los músculos y hasta para la regeneración celular.
Además de esto, no debemos olvidar todos los beneficios derivados de tener mascotas, sean gatos o perros, loros o tortugas, sobre todo para las personas que nos encontramos o nos acercamos a la tercera edad: sensación de compañía, atenúan la depresión por la soledad, ayudan a mantener una rutina, nos obligan a movernos un poco más, todo lo cual redunda significativamente en una mejora de la calidad de vida y mayor bienestar emocional.
Con un gato nunca te aburres, no puedes distraerte, siempre tienes que estar atento y tienes algo que hacer, incluyendo recoger sus regueros; no puedes olvidar su alimento, y si lo olvidas, él te lo recordará. Por todas estas razones, disfrutamos y compartimos nuestra pasión felina.