
Imagen generada por la IA
Se multiplican señales e instrucciones: las de tránsito, las de la alcaldía municipal, las del gobierno nacional. Se ven hasta en el cielo. Se normalizaron las que llegan por medios electrónicos, celulares o se ven en calles, edificios públicos o residencias particulares. ¿Son útiles? ¿Se pueden reemplazar por otro sistema? Son tantas, duran tanto tiempo en su sitio y existen en tantos lugares, físicos o no, que nos saturamos y pierden su verdadera función. Terminamos pasándolas por alto. Además, es imposible conocer el significado de todas.
Están las señales de tránsito para los peatones. Hay vías donde casi no hay tránsito automotor pero tienen señales peatonales de paso a mitad de cuadra. Por allí no pasa nadie o casi nadie. A algunos les parece fastidioso bajar hasta mitad de la calle para llegar a un paso de peatones. Se producen accidentes, porque la gente ignora el rayado. He manejado bastantes años y sé lo peligroso que puede ser un peatón despistado.
Hay otras señales que vienen de los ordenadores. Tienen una capacidad limitada para guardar basura. E indican cuándo debemos deshacernos de fotos, documentos, avisos y cuanta cosa nos envíen, que no necesitamos pero no eliminamos. Esa basura puede reventar de información inútil el aparato y paralizarlo, pero lo que ocurre no es resultado de la falta de señales. La máquina se cansa de avisar y reaccionamos solamente cuando la computadora empieza a escribir cosas locas o deja de ejecutar programas.
Los mapas, por su parte, sean virtuales o de papel están atiborrados de señales. Si no las conoces puedes terminar paralizado en una esquina, sin saber cómo llegar a tu destino porque no sabes leerlos. A más de uno he visto dándole vueltas a un teléfono celular a ver si entiende su “Maps”.⁰
Sumen las instrucciones de cada aparato que compramos, las fechas de caducidad de cada alimento y de los materiales que usamos para trabajar o practicar nuestros hobbies.
¿Esta superproducción de señales e instrucciones producirá un cansancio universal? Llegará un momento en que nadie va a poder seguirlas y avisarán con otra instrucción el próximo desastre.
Nota: Dejé el pequeño “⁰” que aparecía al final de “Maps.” por si era una llamada de nota al pie, pero si fue un herido de guerra del teclado, se lo puedes borrar sin problema.
¡Listo para usar! Si necesitas ajustar algo más, me avisas.