News That Matters

237c

Roupa perdida,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 237c

Roupa perdida,
por Alfredo Behrens

leer en español         As meias são uma conspiração contra a sanidade. Quando você perde uma, na verdade perde três. A que desapareceu, claro. Sua parceira, condenada à inutilidade. E a terceira perda, a mais insidiosa: você fica sem saber o que fazer com a sobrevivente. Você poderia usá-la para limpar prata, você pensa. Você a guarda em alguma gaveta com essa intenção. Mas quando você finalmente precisa de um pano, essa meia também desapareceu nas profundezas do caos doméstico. Naquela tarde, eu havia perdido outra. Uma boa, daquelas que não escorregam para dentro dos sapatos. Entrei na grande secadora, decidido a encontrá-la. Revisei cada canto, cada dobra do tambor metálico. Nada. Entrei mais, praticamente rastejando dentro da máquina, quando meus dedos tocaram algo frio no fundo. ...
Mi morral,<br/> por Leonor Henríquez
Leonor Henríquez, 237c

Mi morral,
por Leonor Henríquez

read it in English“Toda aventura comienza con un banquete”Tomado del primer párrafo del libro The Hobbit del escritor británico J.R.R. Tolkien.También la que se inicia en este nuevo año 2026.Se amanece el 1ro de enero con resaca, en criollo “ratón”, y el firme propósito de hacer dieta después de todo un mes de excesos, claro, después de terminar hoy con los retallones de anoche.Me asomo a la ventana con mis binoculares a ver si puedo vislumbrar qué traerá este año y ante mí se presenta un paisaje sublime, helado sí, por ahora, pero con amaneceres gloriosos que se funden con los vapores del río.Este andar que propone el nuevo año se extiende frente a mí con una cartografía incierta.No valen brújulas, ni mapas, ni linternas.Me puse a pensar en qué sería indispensable meter en mi morral para ...
Diciembre,<br/> por Luli Delgado
Luli Delgado, 237c

Diciembre,
por Luli Delgado

ler em portuguêsNo quiero ser aguafiestas, ni controversial, ni nada por el estilo, pero cada vez que llega diciembre me pasa lo mismo: tengo la sensación de que, apenas lo pisamos, nos volvemos como chiquitos a los que soltaron en el recreo.Gastamos más dinero del que tenemos, bajamos las cajas de decoración, armamos el arbolito, compramos de más, corremos, nos agitamos. Comemos y bebemos más que nunca, todo como parte de ese mismo impulso infantil y colectivo de exceso, de permiso, de “ahora todo vale”. Es como una especie de locura compartida, una excitación generalizada.Y luego llega el 31 de diciembre. Los saludos de Año Nuevo. Los deseos. paz y salud, vayan y pasen, pero también prosperidad, dinero, abundancia… como si estuviéramos escribiendo otra vez la carta para el Ratón Pérez, p...
Te cuento que…<br/> por Suzan Matteo 
Suzan Matteo, 237c

Te cuento que…
por Suzan Matteo 

El 4 de enero de 1960, un Facel Vega se deshizo contra un árbol en una carretera de Francia. En el asiento del copiloto, con el cuello de la gabardina subido y un billete de tren sin usar en el bolsillo, Albert Camus se despidió de este mundo. Tenía cuarenta y seis años. Había nacido pobre, en Argelia, hijo de una limpiadora analfabeta y de un padre al que la guerra mató antes de que pudiera recordarlo. Su vida estuvo llena de paradojas: pacifista en principio, combatiente en la Resistencia; amante del teatro y de la fiesta, crítico feroz de la hipocresía social; hombre serio que, en los cafés de París, podía estallar en carcajadas que desconcertaban a todos. Tenía un lado excéntrico: coleccionaba objetos que parecían no tener sentido y los usaba como recordatorios de la absurdidad d...