News That Matters

245c

¡Te llamo!,<br/> por José Manuel Peláez
José Manuel Peláez, 245c

¡Te llamo!,
por José Manuel Peláez

Cada uno de nosotros establece un sistema de lealtades más o menos claras. Lealtades hacia los otros y lealtades que esperamos de los otros. No tengo grandes expectativas ni de los otros ni de mí mismo, pero me gusta pensar que hay un sistema de lealtades. Rigoberto, un compañero de colegio de la adolescencia, con el que aprendí a fumar además de exquisitas técnicas de copia para los exámenes de matemática y que fue el primero en advertirme de lo complejas que son las mujeres, se había reencontrado conmigo hacía dos semanas después de años de alejamiento. Vive y trabaja en un país lejano donde dice haberse encontrado a sí mismo y aunque yo me preguntaba cómo había sido posible irse a perder tan lejos, preferí disfrutar de su compañía y de nuestros recuerdos, además de sellar la promesa ...
Gitana,<br/> por Leonor Henríquez
Leonor Henríquez, 245c

Gitana,
por Leonor Henríquez

read it in English        Es mi canción favorita del compositor y cantante Willie Colón, fallecido el pasado 21 de febrero. Descanse en paz maestro y gracias por su espectacular legado musical.Ese día, para homenajear a quien me hizo y me hará bailar salsa y otros ritmos caribeños hasta el fin de los tiempos, me serví un vino y puse su canción, Gitana, a todo volumen.Cerré los ojos y me transporté.Por si un… día me muero….Su ritmo, cadencioso y divino me poseyó.Y tú… lees este papel….Me dejé llevar por mi pareja invisible pero presente, mi muy británico esposo, ese que me recibirá en el cielo un día, bailando como un profesional, lo tenemos negociado. Él decía que nosotras las latinas teníamos “extra joints” (articulaciones adicionales).Sin mirarte yo te miroSin sentirte yo te sientoSin ha...
Gitanos,<br/> por Luli Delgado
Luli Delgado, 245c

Gitanos,
por Luli Delgado

ler em português        Los gitanos de mi infancia venezolana eran simplemente lugares comunes. Gente que usaba argollas doradas, leía las cartas, tocaba panderetas y danzaba alrededor del fuego. Junto con los vaqueros, piratas y caperucitas rojas, inspiraban todos los años nuestros disfraces de Carnaval, pero hasta ahí.Años más tarde, ya viviendo en Brasil, vi un grupo de lo que me parecieron gitanos sentados en una acera. Una de las mujeres tenía en su regazo una niña preciosa de más o menos dos años. Yo no sé de dónde me salió el impulso, pero sin más le dije que si me la daba, yo la criaba. Ella se me quedó viendo extrañada y me respondió: “yo no tendría coraje, señora”. En ese momento me di cuenta de que lo que acababa de proponerle era un perfecto disparate y que, después de todo, si...
Te cuento que… <br/> por Suzan Matteo 1º/3
Suzan Matteo, 245c

Te cuento que…
por Suzan Matteo 1º/3

Dicen que el tiempo no pasa, sino que nos pasa por encima, y hoy, 1º de marzo, el calendario nos da un golpe de realidad. Ya no valen las excusas del «estamos arrancando» de enero, ni el paréntesis festivo de febrero. Marzo llega con esa puntualidad que a nosotros, los hijos del trópico y el caos, tanto nos cuesta imitar. Debe su nombre a Marte, el dios romano de la guerra. Y para los antiguos, era el primer mes del año. Lógico. Tras el invierno, los caminos se hacían transitables, momento ideal para que los hombres se dedicaran a lo que mejor saben hacer: invadir al vecino. Marzo era el aviso de salida para las legiones. Así que, si este mes se presenta como una batalla, ya saben: es herencia genética de un calendario diseñado para el combate. Sobre todo, es el mes de los desenlaces...