La fiesta necesaria, por Áxel Capriles M.
Es posible recorrer España asistiendo a una fiesta popular distinta cada día. Y hay una diferencia importante entre la fiesta y el espectáculo. La fiesta popular española no se mantiene para el turista, aunque el turista asista, sino porque el habitante del lugar la vive con emoción, participa, la disfruta y la necesita.
En julio de 1538, una escuadra de 28 galeras de piratas berberiscos al mando de un vasallo de Solimán el Magnífico intentó asaltar y saquear La Vila Joiosa, un pueblo en la Costa Blanca, en la provincia de Alicante. Ante la amenaza sarracena, las huestes cristianas quisieron defender la ciudad y justo cuando se veían perdidos frente a la superioridad invasora, los navíos corsarios, fondeados en la desembocadura del río Amadorio, fueron destrozados por un súbito vendava...

