Tango con chapaletas, por Luli Delgado
ler en português Ahora nos dio por aprender a bailar tango. Pretenciosos que somos, pero el otro día el señor de esta casa llegó contando que habían abierto un curso para la tercera edad y allá nos fuimos, con nuestras cuatro piernas izquierdas y el mismo número de muelas en vez de oídos a probar suerte.Y es que de casta la viene al galgo. Tanto a él como a mí el tango nos corre por las venas. Él por uruguayo y yo por Lulucita, quien con 18 años y muriendo de amor por Gardel, fue a verlo en su presentación en el teatro Principal de Caracas, aunque entonces no sabían que sería el último concierto del Morocho del abasto. ¿Se acuerdan de “El día que me quieras”, de Cabrujas? Pues bueno, ese mismo. Aquí les dejo el video para que sea ella misma quien les cuente.Después me los fue ense...

