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Alfredo Behrens

La vida al revés II,<br/>por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

La vida al revés II,
por Alfredo Behrens

ler em portuguêsread it in English         Cuando la doctora extrajo el último centímetro del filamento del cráneo de Martha, la sala pareció vibrar. Martha arqueó la espalda, su respiración se detuvo en un crescendo agudo y cristalino, y se desplomó en la silla en medio de una profunda liberación de todo el cuerpo, como en un orgasmo.Salió de la clínica saltando. El aire se sentía diferente: más cargado de oxígeno y dulce como el ozono después de una tormenta. Cada bocanada parecía llegar hasta los dedos de los pies que no habían sentido el torrente de sangre en años. Mientras avanzaba por la acera, el mundo lo notó. Hombres que no la habían mirado en décadas ahora volvían la cabeza; un obrero detuvo su martillo y un hombre de traje casi tropieza, con los ojos fijos en el aura vibrante y ...
Life up-side down II,<br/> by Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Life up-side down II,
by Alfredo Behrens

leer en españoller em português        When the doctor removed the last centimeter of filament from Martha's skull, the room seemed to vibrate. Martha arched her back, her breath caught in a sharp, crystalline crescendo, and she collapsed into the chair amid a deep release of her entire body, as if in orgasm.Martha left the clinic jumping. The air felt different: more oxygenated and sweet like ozone after a storm. Each breath seemed to reach her toes, which had not felt the rush of blood in years. As she walked down the pavement, the world noticed her. Men who hadn't looked at her in decades now turned their heads; a laborer stopped his hammer and a man in a suit almost tripped, his eyes fixed on the vibrant, electric aura of the woman passing by. When she reached her front door, the key t...
A vida ao avesso, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 239a

A vida ao avesso, por Alfredo Behrens

leer en españolread it in EnglishParte I           As luzes fluorescentes da clínica do Dr. Aris zumbiam com uma indiferença estéril que contrastava fortemente com a estranheza que se desenrolava na mesa de exame. Martha, com 64 anos e cansada de décadas do que ela chamava de «o tempo adverso da vida», sentou-se na ponta do lençol de papel amarrotado. Ela queixava-se de uma protuberância estranha no topo da cabeça — uma comichão que parecia menos uma irritação e mais um segredo. A Dra. Aris separou os cabelos grisalhos de Martha, mas não encontrou nenhum cisto ou verruga. Em vez disso, descobriu um filamento translúcido e iridescente, mais fino que a seda de uma aranha, saindo de um poro microscópico. Ele pulsava com uma luz âmbar fraca e rítmica. Com uma pinça cirúrgica, Aris agarrou o fi...
La vida al revés,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

La vida al revés,
por Alfredo Behrens

ler em portuguêsread it in EnglishParte ILas luces fluorescentes de la clínica de la Dra. Aris zumbaban con una indiferencia estéril que contrastaba fuertemente con la extrañeza que se desarrollaba en la mesa de exploración. Martha, de sesenta y cuatro años y cansada de décadas de lo que ella llamaba «las dificultades de la vida», estaba sentada en el borde de la arrugada sábana de papel. Se quejaba de un extraño bulto en la coronilla, un picor que parecía menos una irritación y más un secreto. La Dra. Aris apartó el cabello canoso de Martha, pero no encontró ni quiste ni lunar. En cambio, descubrió un filamento translúcido e iridiscente, más fino que la seda de una araña, que sobresalía de un poro microscópico. Pulsaba con una tenue y rítmica luz ámbar. Con unas pinzas quirúrgicas, Aris a...
Life up-side down,<br/> by Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Life up-side down,
by Alfredo Behrens

ler em portuguêsleer en españolPart I        The fluorescent lights of Dr. Aris’s clinic hummed with a sterile indifference that contrasted sharply with the oddity unfolding on the examination table. Martha, sixty-four and weary from decades of what she called "the heavy weather of living," sat perched on the edge of the crinkly paper sheet. She complained of a strange bump at the crown of her head—an itch that felt less like an irritation and more like a secret. Dr. Aris parted Martha’s graying hair, but she found neither cyst nor mole. Instead, she discovered a translucent, iridescent filament, finer than a spider’s silk, protruding from a microscopic pore. It pulsed with a faint, rhythmic amber light. With surgical pliers, Aris gripped the thread and pulled. It slid out with the effortl...
Ropa perdida,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Ropa perdida,
por Alfredo Behrens

ler em português        Las medias son una conspiración contra la cordura. Cuando pierdes una, en realidad pierdes tres. La que desapareció, claro. Su pareja, condenada a la inutilidad. Y la tercera pérdida, la más insidiosa: te quedas sin saber qué hacer con la sobreviviente. Podrías usarla para limpiar plata, piensas. La guardas en algún cajón con esa intención. Pero cuando finalmente necesitas un trapo, esa media también se ha esfumado en las profundidades del caos doméstico.Esa tarde había perdido otra. Una buena, de las que no se resbalan para dentro de los zapatos. Me metí en la secadora grande, decidido a encontrarla. Revisé cada rincón, cada pliegue del tambor metálico. Nada. Me adentré más, prácticamente gateando dentro de la máquina, cuando mis dedos rozaron algo frío al fondo. U...
Roupa perdida,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 237c

Roupa perdida,
por Alfredo Behrens

leer en español         As meias são uma conspiração contra a sanidade. Quando você perde uma, na verdade perde três. A que desapareceu, claro. Sua parceira, condenada à inutilidade. E a terceira perda, a mais insidiosa: você fica sem saber o que fazer com a sobrevivente. Você poderia usá-la para limpar prata, você pensa. Você a guarda em alguma gaveta com essa intenção. Mas quando você finalmente precisa de um pano, essa meia também desapareceu nas profundezas do caos doméstico. Naquela tarde, eu havia perdido outra. Uma boa, daquelas que não escorregam para dentro dos sapatos. Entrei na grande secadora, decidido a encontrá-la. Revisei cada canto, cada dobra do tambor metálico. Nada. Entrei mais, praticamente rastejando dentro da máquina, quando meus dedos tocaram algo frio no fundo. ...
Umami,<br/> por Alfredo Behrens
235d, Alfredo Behrens

Umami,
por Alfredo Behrens

leer en español        Tradicionalmente, pensamos em quatro sabores: doce, salgado, amargo e ácido. A estes, temos que acrescentar um quito sabor: o umami.Desafio a pesquisá-los no Google. O que mais me interessa é a distribuição geográfica das preferências por esses sabores, porque revela uma interação fascinante entre biologia, cultura e ambiente.No Leste Asiático, o umami reina supremo: o glutamato presente no dashi japonês, no molho de soja e nas algas kombu forma a espinha dorsal dessas cozinhas. Essa preferência não é casual; sociedades agrícolas milenares descobriram que a fermentação intensificava esse sabor carnudo e satisfatório.O doce seduz universalmente por razões evolutivas, indicando alimentos ricos em energia. No entanto, a sua expressão varia dramaticamente: enquanto as so...
Umami,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Umami,
por Alfredo Behrens

ler em português        Tradicionalmente, consideramos cuatro sabores: dulce, salado, amargo y ácido. A estos, podríamos agregar un quinto: el umami. Lo que más me interesa es la distribución geográfica de las preferencias por estos sabores, porque revela una fascinante interacción entre biología, cultura y ambiente.En Asia Oriental, el umami reina supremo: el glutamato presente en el dashi japonés, la salsa de soja y las algas kombu forma la columna vertebral de estas cocinas. Esta preferencia no es casual; sociedades agrícolas milenarias descubrieron que la fermentación intensificaba este sabor carnoso y satisfactorio.El dulce seduce universalmente por razones evolutivas, señalando alimentos ricos en energía. Sin embargo, su expresión varía dramáticamente: mientras los postres portuguese...
El canillita,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

El canillita,
por Alfredo Behrens

ler em português        Durante décadas, Juan pedaleaba por las calles antes del amanecer, doblando periódicos con manos curtidas mientras el frío le mordía los dedos. A los 80 años, su rutina permanecía intacta: casa por casa, construyendo cada día con la misma sencillez con que había criado a sus tres hijos tras enviudar.Las noches eran suyas. En el bar con sus amigos, entre luces y apuestas a las cartas, Juan encontraba una chispa de emoción que contrastaba con la monotonía del alba. Paralelamente jugaba a la lotería, siempre al mismo número, que todos conocían. Hasta que una noche, los números se alinearon. La fortuna llegó, en el bar todos celebraron con Juan.Juan repartió algo entre sus hijos y luego desapareció en un remolino de compañías dudosas y amistades que olían a interés. El ...
O Jornaleiro,<br/> por Alfredo Behrens
234d, Alfredo Behrens

O Jornaleiro,
por Alfredo Behrens

leer en español        Durante décadas, Juan pedalava pelas ruas antes do amanhecer, dobrando jornais com as mãos calejadas enquanto o frio lhe mordia os dedos. Aos 80 anos, a sua rotina permanecia intacta: casa por casa, construindo cada dia com a mesma simplicidade com que criara os seus três filhos depois de ficar viúvo.As noites eram dele. No bar com os seus amigos, entre luzes e apostas nas cartas, Juan encontrava uma centelha de emoção que contrastava com a monotonia do amanhecer. Paralelamente, jogava na lotaria, sempre o mesmo número, que todos conheciam. Até que uma noite, os números se alinharam. A sorte chegou, no bar todos comemoraram com Juan.Juan dividiu algo entre os seus filhos e depois desapareceu num turbilhão de companhias duvidosas e amizades que cheiravam a interesse. ...
De tanto andar,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 233c

De tanto andar,
por Alfredo Behrens

leer en español          Nascera num rincão perdido, de planícies sem fim, onde o mundo parecia terminar no horizonte. Mas o rapaz partiu, e em cada cidade, cada porto, cada praça iluminada por lampiões, tornava-se o centro das atenções. As suas histórias eram encantamentos: falava de mercados onde se vendiam especiarias que perfumavam ruas inteiras, de templos suspensos em precipícios, de línguas que dançavam na boca como música. E enquanto enfeitiçava plateias com memórias de terras distantes, recolhia novas histórias como quem junta tesouros—lendas sussurradas por pescadores, segredos de velhas avós, tragédias murmuradas em tabernas.Tornou-se lenda viva, o homem que conhecia todos os caminhos do mundo. Mas quando os anos lhe pesaram nos ossos e a saudade da terra natal o assaltou como f...