News That Matters

Alfredo Behrens

La tienda zombi,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

La tienda zombi,
por Alfredo Behrens

ler em portuguêsOcupa uno de esos locales que cualquier comerciante mataría por tener. Está en pleno centro, donde el flujo de gente nunca cesa, donde cada transeúnte es un cliente potencial arrastrado por el impulso de comprar algo que no necesitaba hasta hace dos minutos. Es el tipo de ubicación que convierte productos mediocres en éxitos rotundos, simplemente porque miles de ojos los ven cada día.Pero esta tienda parece haber renunciado a su propia ventaja.Su fachada luce marchita, con ese aspecto de quien dejó de intentar hace años. Los rótulos anuncian servicios de gestoría: trámites, papeleos, ese tipo de cosas que uno resuelve por obligación, no por placer ni impulso. Nada que invite a cruzar el umbral. Nada que despierte ese cosquilleo del "déjame ver qué tienen".Quizás sea precisa...
Passando a limpo,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 228b

Passando a limpo,
por Alfredo Behrens

leer en español         A história que encontrei me deixou pensando durante dias: uma mulher perto dos setenta anos, viúva há cinco, decidiu que já era suficiente. Sua rotina havia se transformado numa espécie de sala de espera sem destino conhecido. Ir ao mercado, manter limpa uma casa grande demais, deixar-se absorver por séries da Netflix que todas pareciam contar a mesma história com atores diferentes. Seus filhos apareciam de vez em quando, mais para julgar do que para acompanhar, então ela tomou a decisão que ninguém esperava: vendeu a casa da família e se mudou para uma comunidade hippie onde a receberam sem fazer perguntas. O que aconteceu depois surpreendeu a todos, começando por ela mesma. Em vez de murchar como seus filhos haviam previsto, floresceu de maneira inesperada....
Poniendo en limpio,<br/>  por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Poniendo en limpio,
por Alfredo Behrens

ler em português        La historia que encontré me dejó pensando durante días: una mujer cercana a los setenta años, viuda desde hace cinco, decidió que ya era suficiente. Su rutina se había convertido en una especie de sala de espera sin destino conocido. Ir al mercado, mantener limpia una casa demasiado grande, dejarse absorber por series de Netflix que todas parecían contarse la misma historia con distintos actores.Sus hijos aparecían de vez en cuando, más para juzgar que para acompañar, así que ella tomó la decisión que nadie esperaba: vendió la casa familiar y se mudó a una comuna hippie donde la recibieron sin hacer preguntas.Lo que sucedió después sorprendió a todos, comenzando por ella misma. En lugar de marchitarse como sus hijos habían pronosticado, floreció de manera inesperada...
Serenidade pirenaica,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 225d

Serenidade pirenaica,
por Alfredo Behrens

leer en españolSaí de casa sem intenção particular, a alma filosófica em modo de espera. No caminho habitual, passei pela casa em obras que já conheço de cor — essa ruína perpétua que há meses não cai nem se ergue, suspensa num estado de impermanência filosófica, se não fosse simplesmente má gestão. A novidade do dia era modesta: tinham finalmente derrubado aquela árvore inútil que tapava a vista para o terreno. E foi precisamente quando a paisagem se abriu que a vi.Ou melhor, que as vi. Duas cabras. Uma empoleirada na janela do primeiro andar, outra logo abaixo, ambas imóveis, contemplando-me com aquela serenidade pirenaica que só os ruminantes conseguem projetar. Não era um olhar de desafio nem de medo — era pura observação, como se eu fosse um fenómeno meteorológico passageiro e elas ti...
Serenidad pirenaica,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Serenidad pirenaica,
por Alfredo Behrens

ler em portuguêsSalí de casa sin ningún propósito concreto, con el alma filosófica en modo espera. Por el camino habitual, pasé por delante de la casa en obras que ya conozco de memoria, esa ruina perpetua que lleva meses sin caer ni levantarse, suspendida en un estado de impermanencia filosófica, si no fuera simplemente por mala gestión. La novedad del día era modesta: por fin habían talado ese árbol inútil que tapaba la vista del terreno. Y fue precisamente cuando se abrió el paisaje cuando la vi.O mejor dicho, cuando las vi. Dos cabras. Una encaramada en la ventana del primer piso, otra justo debajo, ambas inmóviles, contemplándome con esa serenidad pirenaica que solo los rumiantes pueden proyectar. No era una mirada desafiante ni temerosa, era pura observación, como si yo fuera un fenó...
Ritmo secreto,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 227b

Ritmo secreto,
por Alfredo Behrens

leer en español        Augusto, professor de literatura, partilhava o quarto duplo do hospital com um mecânico que não parava de falar. Durante três dias, Augusto respondeu com monossílabos enquanto o outro enchia o silêncio com histórias sobre motores, carros ressuscitados e peças raras encontradas em ferros-velhos. Augusto, habituado às nuances da linguagem escrita e aos silêncios carregados de significado, não conseguia imaginar o que poderia ter em comum com alguém que passava os dias com as mãos sujas de graxa.No quarto dia, o telefone de Augusto tocou. Era Pablo, seu irmão de Buenos Aires. Augusto levantou-se com dificuldade, ainda a recuperar da cirurgia à vesícula, e foi até à janela. Falou em espanhol sobre a mãe, os sobrinhos, a política argentina, esquecendo por momentos o cheir...
Ritmo secreto,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Ritmo secreto,
por Alfredo Behrens

ler em português Augusto, profesor de literatura, compartía la habitación doble del hospital con un mecánico que no paraba de hablar. Durante tres días, Augusto respondió con monosílabos mientras el otro llenaba el silencio con historias sobre motores, coches resucitados y piezas raras encontradas en desguaces. Augusto, acostumbrado a los matices del lenguaje escrito y a los silencios cargados de significado, no podía imaginar qué podría tener en común con alguien que pasaba los días con las manos manchadas de grasa. Al cuarto día, sonó el teléfono de Augusto. Era Pablo, su hermano de Buenos Aires. Augusto se levantó con dificultad, aun recuperándose de la operación de vesícula, y se acercó a la ventana. Habló en español sobre su madre, sus sobrinos, la política argentina, olvidando ...
In memoriam,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 226c

In memoriam,
por Alfredo Behrens

leer en español        A vida se desenrola como uma peça de teatro que nunca ensaiamos completamente. Os cenários mudam com o passar dos anos, os tempos se transformam e os personagens entram e saem de cena sem aviso prévio. Alguns permanecem durante atos completos, compartilhando cenas memoráveis que acreditávamos eternas. Outros passam rapidamente, deixando apenas uma fala ou um olhar. Aplaudimos quando sua participação termina, agradecemos sua presença e, então, eles desaparecem nos bastidores. Alguns retornam em atos posteriores; outros se perdem para sempre nos camarins do tempo.Mas as memórias permanecem, teimosas e luminosas. Os gestos que nos arrancaram risadas, as palavras que ficaram flutuando nos corredores do passado, aquela cumplicidade que não precisava de explicações. Cada u...
In memoriam,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

In memoriam,
por Alfredo Behrens

ler em português         La vida se despliega como una obra de teatro que nunca ensayamos del todo. Los escenarios cambian con los años, se transforman los tiempos, y los personajes van entrando y saliendo del escenario sin previo aviso. Algunos permanecen durante actos completos, compartiendo escenas memorables que creíamos eternas. Otros cruzan fugazmente, dejando apenas una línea de diálogo o una mirada. Los aplaudimos cuando termina su participación, agradecemos su presencia, y luego desaparecen entre bastidores. Algunos regresan en actos posteriores; otros se pierden para siempre en los camerinos del tiempo. Pero las memorias permanecen, tercas y luminosas. Los gestos que nos arrancaron risas, las palabras que quedaron flotando en los pasillos del pasado, aquella complicidad que n...
O livro errado,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 224c

O livro errado,
por Alfredo Behrens

leer en español Pedro autografava exemplares sem parar naquela tarde, a tinta da caneta manchando seus dedos tanto quanto o vinho manchava seus lábios. A fila serpenteava entre as estantes da livraria, interminável, e ele agradecia a cada rosto que se aproximava com seu romance nas mãos. Mas então ele a viu. Ela também o olhava de seu lugar na fila, e algo se acendeu no ar entre os dois, uma corrente que atravessava as cabeças daqueles que esperavam. Quando finalmente chegou a vez dela, os dois sorriam como se compartilhassem um segredo. Conversaram brevemente, mas intensamente, aquele tipo de conversa em que cada palavra parece dizer mais do que realmente diz e nem se lembra do que foi dito. Antes de ela ir embora, Pedro pegou um dos livros da mesa e pediu que ela escrevesse seu nome ...
El libro equivocado,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

El libro equivocado,
por Alfredo Behrens

ler em portuguêsPedro firmaba ejemplares sin pausa aquella tarde, la tinta del bolígrafo manchándole los dedos tanto como el tinto manchaba sus labios. La fila serpenteaba entre las estanterías de la librería, interminable, y él agradecía cada rostro que se acercaba con su novela en las manos. Pero entonces la vio. Ella también lo miraba desde su lugar en la cola, y algo se encendió en el aire entre ambos, una corriente que atravesaba las cabezas de quienes esperaban.Cuando finalmente llegó el turno de ella, los dos sonreían como si compartieran un secreto. Conversaron breve pero intensamente, ese tipo de conversación donde cada palabra parece decir más de lo que dice y uno ni recuerda lo que fue dicho. Antes de que se fuera, Pedro tomó uno de los libros de la mesa y le pidió que escribier...
Um domingo em Cambridge,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 223d

Um domingo em Cambridge,
por Alfredo Behrens

leer en españolEm cidades universitárias como Cambridge, na Inglaterra, os estudantes costumam dividir casas com desconhecidos, unidos apenas pela necessidade comum de um teto. Era assim que vivia Giulia, uma estudante italiana de economia, cuja solidão chegou aos meus ouvidos através de suas reclamações casuais nos corredores da faculdade.Naquele domingo, convidei-a para almoçar com um grupo de brasileiros. O contraste foi imediato: onde ela esperava encontrar a típica reserva britânica, deparou-se com a cordialidade sul-americana. Os brasileiros a receberam de braços abertos, embora seu inglês fosse mais vacilante do que o dela, aperfeiçoado por anos de estudos na Europa.Giulia floresceu naquela mesa. Falou em inglês sobre política europeia, teoria econômica, suas lembranças de Nápoles, ...