Pianissimo secreto,
por José Manuel Peláez
Solo voy a las premiaciones si son amigos míos. No me interesa si son merecedores o no del premio. Esa noche, además, la galardonada era Esperanza Urzibi con quien yo tenía la esperanza (perdón por la redundancia) de compartir un día algo más que una charla amistosa. De manera que me presenté con mi cara de evento social # 3.Me costó bastante vencer la muralla de compañeros admiradores, aduladores, curiosos o envidiosos que la rodeaba. Después de la sonrisa y abrazo de rigor le reiteré mi admiración y regalé también algunos halagos al acto.─ Lástima de la música, parece de consultorio de odontólogo ─ fue su extraño comentario.Iba a explicarse más, pero la “nube” la raptó hacia nuevas presentaciones, saludos y gestos de alabanza a los que no pudo resistirse. Y así me quedé pescando una copa...












