Gente que Cuenta

El instante invisible,
por Juan Carlos Sosa Briceño

 

Giorgio de Chirico Atril press
Giorgio de Chirico,
La nostalgia de lo infinito, (1911-1913)
Fuente: https://www.wikiart.org/

En el devenir de nuestra vida hay momentos que desearíamos conservar para siempre, en mi caso: mi primer beso, mi noche de boda, los nacimientos de mis hijos, las conversaciones con mi padre sobre ciencia ficción o física, acompañar a mi abuelo a su trabajo e innumerables más. Son vivencias que intuimos que serán efímeras, pero que nos definen. Por eso, a veces, de estos momentos, tomamos una fotografía, como si la cámara pudiera captar algo más que una imagen.

Pero ocurre algo extraño, a pesar de todo lo que guardan, mientras los vivimos no nos percatamos de que son irrepetibles, no llegan con aviso, más bien ocurren sigilosamente, y es solo después —posiblemente mucho tiempo después— que lo descubrimos. Y cuando intentamos volver a ellos, ya se han ido. Entonces, estos momentos o instantes es lo que llamamos presente.

Quizás por eso sentimos nostalgia, no solo por las personas o los lugares, sino por esos momentos o instantes irrepetibles, como una señal de que debemos guardarlos, como suspendidos en nuestra memoria, para cuando debamos recordarlos.

Y aun así, nos gusta pensar que vivimos en el presente, pero existe una paradoja que ha intrigado a físicos, filósofos y escritores por décadas; y es que cuando intentamos sujetar ese presente, ya pertenece al pasado. Es un presente que solo existe mientras deja de existir.

Sin embargo, tal vez la idea del presente sea la experiencia más cercana que tenemos de lo que es nuestra existencia, y al mismo tiempo la más difícil de comprender. Vivimos inmersos dentro de él, pero nunca conseguimos tomar suficiente distancia para observarlo. Como quien intenta señalar el lugar exacto donde termina una ola y comienza la siguiente.

Solo me queda decir que quizás por eso algunos momentos terminan siendo tan valiosos, no porque podamos conservarlos, sino precisamente porque no podemos hacerlo, dado que pasan como una estrella fugaz. Y porque, aun así, continúan acompañándonos mucho después de haberse vuelto un recuerdo.

Juan Carlos Sosa Atril press
Juan Carlos Sosa Briceño, Abogado con diplomado en Gobernabilidad y formación en Gestión Administrativa. Se desempeña como asistente administrativo en Valencia, España, con experiencia en gestión pública y privada. Ha desarrollado proyectos de divulgación científica y escribe textos centrados en la ciencia ficción, la filosofía y la experiencia humana. Actualmente se forma en el área de la educación, orientado a la docencia y la reflexión sobre la sociedad contemporánea. riconcuantico@gmail.com

Compartir en

    ¡Suscríbete a nuestro Newsletter!