Buen domingo y saludos a todos:
Agosto adentro regresamos con una edición preparada por ustedes por la gente que cuenta.
Esta semana abrimos con Luis Ascanio, quien, después de entender que no se puede ser al mismo tiempo hostelero y hortelano, se dedicó a lo primero y desde su taberna nos trae una receta deliciosa de carpaccio de calabacín.
Victorino Muñoz confiesa su dificultad para leer lo que ha dado en llamarse opinión política, mientras Leonor Henríquez decide reducirse de espacio, da el salto y nos habla de su mudanza. Se dice fácil, es todo un proyecto.
Mientras tanto, Getulio Bastardo acompaña a un amigo a visitar a una bruja que, lejos de ser una vieja horrible con una verruga en la nariz, resultó ser una muchacha agradable. Eso, mientras Luli Delgado nos habla del hábito de ver series en las plataformas de streaming y lo que significan en su cotidiano.
Alfredo Behrens nos trae una crónica que parece salida del Bosco, con peces en el desierto que beben champaña y negocian hipotecas, mientras que, con la cabeza más sobre los hombros, Lucy Gómez nos escribe sobre pirotecnia y Suzan Matteo sobre lluvias poco usuales.
Además, como de costumbre, les traemos El mundo de Clara, un Ahorcado cortesía de Angélica Tovar y nuestra sección Cartas a la gente que cuenta.
Dejamos a su disposición nuestro Newsletter para recibir El Atril directamente en sus correos electrónicos, así como nuestra dirección contacto@atril.press para que nos hagan llegar sus valiosos comentarios y sugerencias.
En esta oportunidad, nos despedimos con la obra Café del pueblo, del francés Albert Marquet. Sobre su nombre encontrarán un enlace con su biografía.
Y bueno, colorín colorado, esperamos que esta edición sea de su agrado y que tengan la gentileza de compartirla con sus seres queridos.
Les deseamos a todos una buena semana y desde ya les extendemos nuestra invitación para la próxima edición.
Saludos y muchísimas gracias por leernos.
La gente que cuenta

Café del pueblo, 1900
Fuente: https://www.wikiart.org/