Skip to main content

Gente que Cuenta

La fiesta necesaria, por Áxel Capriles M.

La Vila Joiosa Atril press
Fuente: https://viewfromlavila.com/

 Es posible recorrer España asistiendo a una fiesta popular distinta cada día. Y hay una diferencia importante entre la fiesta y el espectáculo. La fiesta popular española no se mantiene para el turista, aunque el turista asista, sino porque el habitante del lugar la vive con emoción, participa, la disfruta y la necesita.

En julio de 1538, una escuadra de 28 galeras de piratas berberiscos al mando de un vasallo de Solimán el Magnífico intentó asaltar y saquear La Vila Joiosa, un pueblo en la Costa Blanca, en la provincia de Alicante. Ante la amenaza sarracena, las huestes cristianas quisieron defender la ciudad y justo cuando se veían perdidos frente a la superioridad invasora, los navíos corsarios, fondeados en la desembocadura del río Amadorio, fueron destrozados por un súbito vendaval y una fuerte riada. La tradición atribuyó el prodigio a Santa Marta. El hecho histórico se celebra mediante una fiesta de siete días, y sus noches, en la que todo el pueblo toma parte, una representación de “moros y cristianos” que tiene 250 años documentada.

Moros y cristianos Atril press
Fuente: https://www.comunitatvalenciana.com/

El público y los actores se alternan y entremezclan. La fiesta cumple funciones que ninguna otra institución moderna cubre. Ofrece un sentido distinto del tiempo: un año que no es una línea recta sin retorno, sino un círculo que regresa. Aporta una identidad compartida junto a la individual: uno es un personaje concreto dentro de una comparsa, y, al mismo, tiempo sigue siendo la persona de siempre. La fiesta es un vehículo para la amistad, la familiaridad y la alegría. La comparsa es una estructura de reciprocidad a través de la diversión.

El folclore se mantiene vivo cuando tiene efectos en la psique individual y colectiva, cuando la participación de los vecinos moldea el sentido de pertenencia y encarna la memoria un pueblo, convoca a los antepasados. La fiesta es arquetipal. No es folclore conservado de manera forzada; es una infraestructura emocional. Un pueblo que sigue desembarcando cada julio y que ensaya ritualmente su peor noche y su recuperación, está menos indefenso ante la incertidumbre de la vida.

Captura de Tela 2021 10 15 às 20.33.11
Axel Capriles Ensayista, psicólogo y economista, es ante todo un crítico de la cultura. Diplomado por el C.G. Jung de Zúrich, su último libro es 'Erotismo, vanidad, codicia y poder. Las pasiones en la vida contemporánea', publicado por Turner.

Compartir en

    ¡Suscríbete a nuestro Newsletter!