Gente que Cuenta

Algunas ideas poco inteligentes sobre la inteligencia artificial – Victorino Muñoz

Entre los temas más recurrentes en el cine y la literatura de ciencia ficción (o de anticipación, como también se le llama) se encuentran: el contacto con seres de otro planeta, la destrucción del mundo y la eternización de la vida humana, lo cual sería una paradoja, porque si el mundo se destruye…

Además de estos, recientemente el tema de la creación de una inteligencia artificial ha pasado a tener una gran atención. Éste, a su vez, se entremezcla con algunos de los otros; es decir, dicha inteligencia artificial se presenta en las ficciones como una entidad que quiere destruir el planeta o que logra destruir el planeta, o por lo menos la raza humana, tal como se observa en Matrix, Terminator, entre otras.

Aquí puede surgir una primera pregunta: ¿por qué siempre suponen, en las películas, que una inteligencia artificial habría de ser mala? Supongo que es porque esta ha sido creada por personas, siendo la inteligencia humana es su modelo; con esto, estaríamos reconociendo implícitamente lo que siempre hemos sabido: la nuestra es una inteligencia para el mal.

Otra de las cosas que vemos con la inteligencia artificial en las películas es que esta, además de ser mala, es poco sensible o sentimental. No habría una inteligencia artificial emocional. Es posible que ahora aparezcan escritores  de eso que llaman autoayuda, escribiendo libros de inteligencia emocional para que los lean los ordenadores y aprendan a ser unos ordenadores buenos y amables.

Según aseguran, lo de la inteligencia artificial ya no es asunto de ficción. Es una realidad. Alan Turing diseñó una prueba que permitiría comprobar que, en efecto, un dispositivo podría ser inteligente. Bastaría con que alguien hiciera una pregunta y la máquina respondiera. Si la persona que hizo la pregunta no es capaz de distinguir si la respuesta la da un humano o una máquina, entonces sí es tal la inteligencia artificial.

Alguien me dice que ya hicieron la prueba y que algunas máquinas han aprobado el examen. Claro que faltaría ver quién estaba del otro lado haciendo la pregunta y/o leyendo la respuesta. Tengo para mí que en este mundo hay gente bastante tonta y podrían no tener el suficiente juicio para discernir una cosa u otra.

Quizás en el fondo sí les haga falta a muchos una inteligencia artificial, para suplir la que no tienen.

Victorino Muñoz
valenciano, autor de Olímpicos e integrados, ganador del Concurso de Narrativa Salvador Garmendia del año 2012 y Página Roja, publicado en la colección Orlando Araujo en el año 2017.
Foto Geczain Tovar

del mismo autor

2

Leave a Reply