News That Matters

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Iluminación,<br/> por Leonor Henríquez
Leonor Henríquez, 240b

Iluminación,
por Leonor Henríquez

read it in EnglishDicen que llega con la edad.Pero no me refiero a esa que predican los gurúes de turno que abundan por la vida, quienes hablan del ser, del ego, del yo, la autoconciencia, la supraconciencia y todas esas cosas que me recuerdan todo lo que me falta por aprender.Con los años he ido descubriendo, a golpes, que la verdadera iluminación consiste en saber utilizar esa herramienta tan poderosa que se conoce como el silencio.En otras palabras, el arte de “callarse la boca”.Esa forma de prudencia que ciertamente necesito ejercitar, pues morderme la lengua no es mi fuerte, sobre todo en mis roles de abuela y suegra “lengualarga y bochinchera” como algunos me llaman.No se trata de evitar el conflicto creativo que es muy sano, pero reconozco que la confrontación flagrante a veces me s...
Mosquitos socráticos,<br/> por Victorino Muñoz
Rafael Victorino Muñoz, 240b

Mosquitos socráticos,
por Victorino Muñoz

Días atrás, estaba sentado en mi sillón de leer (no sé si redundo, porque podría estar en el dicho sillón sin estar sentado o podrá estarlo en cualquier otra parte; en todo caso, excusas y continuación). Un díptero culicíneo de aproximadamente 5 mm de longitud y con anillos circulares blancos en las divisiones de sus artejos posóse sobre mi muslo derecho. Cuando estaba presto para introducir su probóscide se acercó otro, un poco de mayor tamaño y de largos palpos, iniciándose de esta manera el siguiente diálogo: Anópheles: Epa, ¿pa dónde vas tú, carricito? Aedes Aegypti: Bueno, a echarme una papeadita. Anópheles: ¿Y tú no sabes que este territorio pertenece a los de mi especie? Aedes Aegypti: Si con lo de territorio te refieres a este primate sobre el cual estamos posados, te d...
Merienda,<br/> por Rubén Azócar
Rubén Azócar, 240b

Merienda,
por Rubén Azócar

read it in English ler em português En mis años en el equipo de natación de la escuela, a medida que las prácticas se hacían más largas e intensas, la salida se corría cada vez más hacia la noche. En mi bella Caracas, sobre todo entre noviembre y febrero, entre las seis y las siete de la tarde el frío se hacía sentir. Uno salía de la piscina helado, tras cuatro horas de nado, con la piel erizada. Me vestía rápido y, al salir, allí estaba “la lancha”, como llamábamos a la camioneta roja Caprice Classic del 75 que manejaba mi mami. Al entrar, me esperaban un sacudón de pelo, un beso y un termo con Toddy u Ovomaltina caliente. Pero lo más memorable era el sándwich de mantequilla de maní con mermelada. Recuerdo la primera vez que lo probé: la mezcla del maní con la dulzura de la mermelada...
Orden en la azotea,<br/> por Jeraige Reinoso
Jeraige Reinoso, 240b

Orden en la azotea,
por Jeraige Reinoso

Así como el cuerpo acusa el impacto de diciembre, la mente suele quedar saturada, cansada, con una verdadera sobrecarga cognitiva y emocional por exceso de estímulos, expectativas sociales, balances internos, decisiones y una hiperactivación constante. Desde la neurociencia, sabemos que la mente no “descansa” cuando el cuerpo se detiene; al contrario, muchas veces entra en un estado de rumiación silenciosa que agota los recursos atencionales y emocionales.Lejos de dejar la mente en blanco, de vaciarla, necesitamos devolverle claridad, jerarquía y dirección. El cerebro necesita orden narrativo para funcionar bien, y cuando este orden se pierde, aparecen la dispersión, la irritabilidad, la falta de motivación y la sensación de estar ocupados sin ser productivos.Más allá de la meditación trad...