Abrazos en taza,
por Jeraige Reinoso
Hay noches en las que la mente se convierte en una casa con todas las luces encendidas; el cuerpo pide descanso, pero los pensamientos siguen caminando de un lado a otro como huéspedes inquietos. Entonces aparece el insomnio, la ansiedad silenciosa o esa sensación de cansancio que ni siquiera el sueño logra reparar.
Mucho antes de los laboratorios y los ansiolíticos modernos, las abuelas ya conocían pequeñas aliadas verdes capaces de abrazar el sistema nervioso. Los tés o infusiones son bebidas calientes empleadas para pausas mentales, rituales y conversaciones lentas con el cuerpo.
La manzanilla, por ejemplo, actúa como una tarde tranquila después de la tormenta. Tradicionalmente utilizada para calmar el sistema digestivo y relajar la mente, suele recomendarse en infusión suave unos...












