Para cuando…
por José Manuel Peláez
“Querida mía: para cuando recibas esta seguramente el pequeño Manuel ya habrá nacido y yo no lo habré visto. Nada me ha dolido tanto, pero tú y yo sabemos por qué era necesario…”
Manolo leía la carta con voz pausada y cariñosa. Pocas veces lo había sentido tan cálido. Esperé a que terminara la lectura, doblara el papel en sus antiguas marcas y lo guardara en un cajón. Después comenzó a contarme que se trataba de una vieja carta de su abuelo para su abuela cuando en los años 40 él tuvo que emigrar para trabajar y se perdió el nacimiento de su hijo, el padre de Manolo. La habían encontrado en la vieja casona familiar, perdida detrás de unos muebles.
─ Como verás ─ decía mi amigo ─ en mi familia no derrochaban creatividad para buscar nombres. Vengo de una larga lista de Manolos.
Sé q...




