Confesión bárbara,
por Victorino Muñoz
Confieso que soy un bárbaro. No entiendo ciertos refinamientos de las conductas, no entiendo por qué algunas cosas son superiores a otras, por qué la gente se empeña en hacer ver que determinadas actitudes o gustos los hacen mejores, más civilizados.
Yo no sé nunca cuál es el tenedor para la ensalada y cuál el de la pasta. De hecho, en mi casa solo hay un tipo de tenedores, y se usan para la carne, el pescado, para trinchar o lo que sea. Tampoco reconozco diferencia entre la cucharilla de la sopa y la del consomé.
Tal vez porque no consumo consomé. Supongo que es una clase de sopa. Tampoco he probado las trufas. Una vez probé el caviar. Ni idea de por qué es tan caro. Dicen que si es bueno debe tener un sabor sutil de nuez o avellana. Entonces mejor pruebo nueces o avellanas.
La ó...




