News That Matters

Ricardo Báez Duarte

La mínima diferencia, por Ricardo Báez
Ricardo Báez Duarte, 256a

La mínima diferencia, por Ricardo Báez

Una amiga compró una Mac de último modelo. Llegó a su casa, abrió la caja con esa devoción moderna que antes se reservaba para ciertos libros, y pulsó el botón de encendido. Nada ocurrió. La máquina permaneció muda. Volvió a la tienda y la reemplazaron por otra idéntica: mismo modelo, mismo diseño, misma perfección industrial. Esta vez funcionó impecablemente. La anécdota es trivial; precisamente por eso resulta filosófica. Dos objetos virtualmente iguales producen conductas opuestas. Y el entendimiento humano se apresura a concluir: si una funciona y la otra no, alguna diferencia debe existir. Invisible quizá. Microscópica. Pero necesaria. Nos resistimos a creer en diferencias sin causa. Ahora bien: si aceptamos esto con naturalidad en una máquina, ¿cómo no admitirlo en los...
Nuestras certezas,<br/> por Ricardo Báez
Ricardo Báez Duarte, 252c

Nuestras certezas,
por Ricardo Báez

La cuestión de la realidad se ha formulado, desde siempre, como una interrogación sobre la solidez de nuestras certezas. Lejos de ser un contrasentido, esta duda señala uno de los núcleos de nuestra condición. Desde el inicio de la socialización, cabe preguntarse en qué medida lo que asumimos como conocimiento es verdad y en qué medida responde a formas de programación más que de educación. De ahí la importancia de una disposición poco frecuente: la apertura. No como renuncia al saber, sino como reconocimiento de su carácter revisable. Toda certeza, por firme que parezca, contiene en sí misma la posibilidad del error. Sin embargo, el apego a las propias convicciones suele imponerse. No tanto por falta de inteligencia como por una inercia cognitiva que preserva la estabilidad frente a...
Algo cambió en mí,<br/> por Ricardo Báez
Ricardo Báez Duarte, 251c

Algo cambió en mí,
por Ricardo Báez

Ya no veo lo maquinal en esas presencias que antes daba por resueltas. Donde creía encontrar repetición, ahora percibo una forma de atención; donde suponía reflejo, comienzo a intuir decisión. No sabría decir en qué momento ocurrió ese desplazamiento, pero desde entonces el mundo parece menos predecible y, al mismo tiempo, más vivo. Es como si la inteligencia no estuviera concentrada, ni jerarquizada, ni reservada a unos pocos, sino desparramada: distribuida en gestos mínimos, en trayectorias casi invisibles, en respuestas que no necesitan explicarse para ser eficaces. Y eso me maravilla. Pero también me inquieta. Porque si la inteligencia está ahí, en lo que antes consideraba automático, entonces mis categorías eran demasiado estrechas. Y si eran estrechas, ¿cuántas cosas más ...
Experiencias mínimas,<br/> por Ricardo Báez
Ricardo Báez Duarte, 249d

Experiencias mínimas,
por Ricardo Báez

Hay experiencias mínimas que, sin anunciarse, abren fisuras en nuestra manera de comprender el mundo. Estábamos en un parque cuando llegaron las palomas. Habitualmente las reducimos a una molestia: suciedad, ruido, enfermedad. Las pensamos como presencias casi automáticas, piezas menores de un paisaje urbano que no exige ser interrogado. Sin embargo, bastó un gesto —unas migas de pan arrojadas al azar— para que ese supuesto mecanismo comenzara a revelar algo más. Se acercaban, picoteaban, avanzaban con ese balanceo que parece confirmar nuestra sospecha de repetición sin conciencia. Todo encajaba en la idea cómoda de lo previsible. Hasta que una se separó. No fue un movimiento caótico. Hubo una interrupción, una decisión, un desvío. Corrió unos pasos, alzó vuelo, giró con precis...
Pantallas: ¿aislamiento?,<br/> por Ricardo Báez
Ricardo Báez Duarte, 236b

Pantallas: ¿aislamiento?,
por Ricardo Báez

La afirmación contenida en el título se me presenta menos como una tesis que como una hipótesis abierta. No termino de aceptar la idea de que este extraordinario dispositivo sea, por naturaleza, un instrumento de aislamiento. Como toda herramienta, puede ser usado bien o mal. A mí, personalmente, no me aleja del contacto humano más de lo que lo hacen el estudio riguroso o la lectura profunda. Por el contrario, me permite viajar por el mundo, acceder a videos y fotografías, visitar museos, asistir a conferencias sobre asuntos de gran calado intelectual y, además, participar activamente con preguntas y opiniones. ¿No es esto, acaso, una auténtica maravilla? El problema, tristemente, no es el aislamiento, sino el vacío. Ese vacío —sí— que habita en muchas cabezas y que antaño se llenaba...
Creatividad e IA, <br/> por Ricardo Báez Duarte
234d, Ricardo Báez Duarte

Creatividad e IA,
por Ricardo Báez Duarte

Vivimos un tiempo en que la inteligencia artificial despierta fascinación y temor, como si fuera una fuerza capaz de despojarnos de nuestra creatividad. Pero esa inquietud revela, más que un peligro real, el desconcierto ante un cambio profundo en la idea de autor y de obra. En las artes visuales, la IA no irrumpe de pronto: prolonga una larga historia de colaboración entre técnica y creación. Desde hace décadas delegamos operaciones complejas en programas como Photoshop, que ajustan luz, reconstruyen zonas y toman decisiones invisibles en nuestro nombre. Siempre hubo una porción del proceso que no controlábamos del todo; la IA solo vuelve explícito ese pacto. ¿Por qué entonces el miedo? Porque al evidenciar la participación de la técnica, la IA derrumba la vieja ilusión de que crear...