Dolce far niente,
por Ricardo Báez Duarte
Estuve en esta tranquila piazza de un pueblito italiano perdido.
Lo vi fotográficamente de un solo golpe y de pronto le pregunté a mi hijo como era la frase que los italianos usaban para disfrutar esa sensación de dejar pasar apaciblemente el tiempo. Le comenté que en ese momento entendía por fin a los italianos y él presuroso me contestó, "bueno para eso estamos aquí (ahora)". Comprendí de súbito lo que significaba esa enigmática frase. Es un enfrentamiento a la Nada pero dulcemente, como si fuera un Zen a la europea, a l’Italia.
El rito comenzó a desarrollarse de forma estricta y metódica, un Spritz cocktail típico e inequívoco para observar y atestiguar la ocasión.
Sentarnos, observar plácidamente la vida de la piazza, que no es la plaza, le place ni el square, sino la piazza, ...








