Buenos días y buen domingo para todos. Inauguramos septiembre con una nueva tanda de lecturas preparada para ustedes por la gente que cuenta.
Esta semana abrimos con una fábula de Soledad Morillo. Por feliz coincidencia, a la hora de buscar la ilustración encontramos una que le vino como anillo al dedo, así que fue una razón más para comenzar con ella.
Seguimos con Victorino Muñoz, a quien le preocupa que la inteligencia artificial invada definitivamente el mundo literario. Pensamos que no es tan así, pero él insiste en que habrá gente que escriba obras enteras a partir de prompts.
Luli Delgado mezcla la ternera con la ternura y el agua oxigenada con la miscegenación. Una libertad medio usurpada, pero en fin, les dejamos su texto para que lean y opinen.
Después este desvarío, seguimos con María Christodoulou y un delicado texto sobre el poder de las palabras, y más adelante con Getulio Bastardo y sus fantasías de juventud versus su realidad actual. Cuidado con lo que deseas, no vaya a hacerse realidad, dice un viejo proverbio.
Mientras tanto, José Manuel Peláez y su sempiterno Manolo revisan el significado de “compartir” que se ha verificado en las redes, donde mostrar las mejores plumas ha pasado a ser sinónimo de compartirlas.
Leonor Henríquez se pierde en el bosque de su nueva vecindad, Lucy Gómez cuenta cómo se perdía irremediablemente en las clases de matemáticas y, finalmente, Suzan Matteo nos cuenta sobre un objeto de engranaje milimétrico perdido en el fondo del mar. Resultó ser del siglo II a.C., pero ya capaz de seguir las fases de la Luna y predecir eclipses.
También les traemos El mundo de Clara, un ahorcado cortesía de Angélica Tovar, así como un video sobre una extraña ave que vive en Indonesia de la que probablemente nunca oyeron hablar.
Como siempre, quedan a disposición el newsletter para quienes quieran recibir El Atril en sus correos, así como el contacto@atril.press adonde nos pueden escribir.
Total es que entre la fauna, la inteligencia artificial y la nueva realidad ciberespacial, las pérdidas, sueños y deslices de tiempos pasados y remotos, les dejamos lo que creemos que es para todos los gustos.
Como siempre, es un placer para nosotros encontrarnos por aquí semana a semana, siempre con nuestra mejor intención de hacer su domingo más grato y apartado del “mundanal ruido” que tanto le ha dado por atormentar.
En esta ocasión los dejamos con la obra de Maurice Prendergast titulada Embarcadero, Dinard, realizada en 1914. Sobre nombre del pintor, les dejamos un enlace con su biografía.
Con esto llegamos a nuestro colorín colorado, que, nuevamente, esperamos sea de su agrado y que lo compartan con su gente querida.
Muchos saludos y una buena semana para todos.
La gente que cuenta

Embarcadero, Dinard, 1914
Fuente: https://www.wikiart.org/