Gente que Cuenta

Editorial

Buenos días y buen domingo tengan todos.

El final del primer trimestre del 2022 coincide con nuestra edición número 40.

Abrimos con Manuel Pulido Azpúrua, quien regresa para contarnos de la evolución de sus miedos. Dicen que el miedo es libre, pero tal vez seamos nosotros los que terminamos por ser sus esclavos.

Por su parte a Luli Delgado le gustaría saber en qué momento a los protagonistas de cine ser les dio permiso para ser feos, vestirse de cualquier manera y esas cosas. Ojo, todo el que comienza un comentario diciendo que algo no era así en su época, o cualquier cosa del género, es porque se está poniendo viejo/a. Pero mejor dejémoslo hasta aquí para no herir susceptibilidades.

José Manuel Peláez, comparte con nosotros la angustia de Sigfrido  darse cuenta de que ser invencible no es ser inmortal, y que lo malo de matar dragones es que después de que lo matas es que a lo mejor te vas a morir es de viejo. Nos pasa a todos.

Tomás González nos trae una nueva entrega sobre la evolución de las artes plásticas, esta vez concentrada en Venezuela. Lo bueno de todo esto es que no hay que aprenderse nada de memoria, apenas ver, disfrutar, transportarse en el tiempo…

Y si de transportarse se trata, Álvaro Ríos se mete en vano por las calles de su memoria y no logra dar con la voz femenina que le confiesa que hubiera dado lo que fuera por tener su corazón en la mano. Esto, la verdad viene a ser cuchillo de dos filos y lo asusta mucho, pero gracias a José Pulido cayó en estas páginas y tiene cómo desahogarse. Él y cualquiera que se anime a embancarse en esta aventura de ser del grupo de la gente que cuenta.

Alejandro Moreno, quien anda medio escondido entre do mayores y ritmos de salsa, nos trae un pan andino fresquito, del que seguro hemos probado alguna vez. Si lo leen se van a dar cuenta de que sí.

Victorino Muñoz habla de los diferentes tipos de lectores, y Víctor Morles, de la música desde el punto de vista de quien la escucha y del ejecutante, y de cómo se les acelera el corazón a ambos, pero por diferentes razones.

Lucy Gómez cuenta que se encontró con un brotecito huérfano de un tomate que ella misma masacró, y a partir de allí nos explica cómo llegaron a nuestra vida y cómo hacer para nunca perderlos.

Cerramos nuestra edición con un reportaje gráfico de Henry González titulado “el Auyantepui infinito”, título que no necesita de muchas más explicaciones para los venezolanos, y que resultará una gratísima sorpresa para lo que nunca hayan oído hablar de esta región.

Nuestro cuadro de esta semana es nuevamente obra de Paul Klee. Se titula “Antes del bombardeo” y es de 1923. ¿Cuál fue el bombardeo específico que inspiró su obra?

Sea cual sea el que haya sido, sólo nos resta repudiarlo y abogar por la paz, el mejor de los estados de la Humanidad.

Muchas gracias por recibirnos y hasta la semana que viene.

La gente que cuenta.

Antes de bomvbardeo. Paul Klee
Antes de bombardeo. Paul Klee, 1923
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