
Fuente: Youtube
Las instituciones, para no desaparecer, evolucionan y al mismo tiempo deben preservar su razón de ser. En estos días la Corona española dio un ejemplo de ello con la participación del rey Felipe VI en el video donde se anuncia a los jugadores que conformarán la selección nacional del fútbol español.
El monarca protagonizó los medios y se hizo viral porque rompió con lo hasta ahora establecido. La Real Federación Española de Fútbol dejó a un lado la tradicional y manida rueda de prensa para dejar que el jefe de Estado fuese el informante.
Aquí la Corona se dejó de protocolos severos y aprovechó para mostrar a un jefe de Estado cercano, quien con un lenguaje sencillo explicó por qué el fútbol para los españoles es más que un deporte y que la Roja, nombre que se le da a la selección, es mucho más que un equipo porque representa al país. El rey destacó a hombres y mujeres que ejercen oficios y profesiones que son relevantes, para que fuesen ellos quienes dieran los nombres de los futbolistas seleccionados.
Felipe VI también usó este mensaje como un llamado a la unidad, siendo la frase clave: “Porque cuando nuestra selección juega, jugamos todos”, lo que significa un llamado a la empatía y a la unión.
Pero este video también muestra cambios protocolares. No es un rey lejano a las cosas que le interesan al ciudadano común y corriente, sino que, al igual que él, se emociona. Muestra su interés y conocimiento por aquellos que diariamente aportan su esfuerzo e intelecto en beneficio de los otros.
Algunos analistas consideran que es un mensaje oportuno, debido a la tensa situación política que vive España. El diario inglés The Guardian lo calificó de jugada maestra de las relaciones públicas. El periódico francés Le Monde considera que es un claro ejemplo del soft power, mientras que el Corriere della Sera habla de un hito revolucionario y han señalado a Felipe VI como el jugador número 27.
Los especialistas en moda han aprovechado para elogiar al rey, ratificando que es el monarca mejor vestido de Europa, lo que transmite otro mensaje, el de orden y pulcritud.