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Gente que Cuenta

Gavetas,
por Lucy Gómez

gavetero Atril press
“Hay que reivindicarlas como uno de los resultados más prácticos de la evolución de nuestra inteligencia…”
Imagen generada por la IA

Si hay algo que la inteligencia artificial modificó son las gavetas. Ahora, cuando hablamos de ellas no nos referimos solamente a un cajón de madera o cartón lleno de cosas, sino también a programas informáticos donde se almacenan evidencias de nuestros asuntos. Pueden contener ideas, frases, música, cuentas de banco, presupuestos y actividad empresarial, vídeos, programas. La lista es interminable.

Las originales, sin embargo, aún existen y probablemente duren cientos de años más.

En la casa de cualquiera hay más de una. Y contra la antipatía que les tienen quienes se desesperan al abrir las de otras personas por el desorden que en algunas impera, a mí me gustan de manera conceptual. Son cajones cuyo contenido depende de los distintos tipos de gente y hogares, al igual que los clósets.

Hay quien ordena la ropa por colores, tamaño y talla y se angustia cuando la hilera de camisas o pantalones azul claro, blancos o rosa se “mancha” con la intrusión de un suéter viejo de color amarillo, por ejemplo. Son tan, tan, pero tan ordenados, que si ven el clóset de otra persona en la misma casa apenas revuelto, son capaces de ponerse a ordenarlo gratis.

Otros revelan al desordenado o desordenada que los posee. Son un amontonamiento que se ve de lejos. Lo único que se aprecia es si el propietario conserva algún lejano sentido de organización, porque otros ni eso: por un lado hay pantalones, por el otro camisas y en otros o simplemente “abajo”, zapatos, ropa interior y ropa de cama, tirados unos encima de otros.

Pero me estoy desviando de mi tema principal, que no es la gente desordenada, sino las gavetas.Hay que reivindicarlas como uno de los resultados más prácticos de la evolución de nuestra inteligencia. Son expresión de las pasiones, aficiones y realidades de nuestra especie.

Así como los pinceles y las plumas delatan a un amante de la caligrafía de un país específico o a una escuela de pintura o dibujo, los papeles, tornillos, pedazos de ordenador, documentos, repuestos, maquillaje, recuerdos, fotos, hilos, agujas, botones, cigarrillos, frascos de medicinas o de alcohol, definen también al propietario.

La mejor manera de conocer a alguien —si a usted lo dejan, por supuesto— es registrar sus gavetas. Eran un recurso básico de los detectives de las novelas policíacas antiguas, porque siempre encontraban en ellas pistas para sus investigaciones. Ahora, por supuesto, están ocupándose más y mejor de las gavetas virtuales de las que conversé al principio.

Gavetas más, gavetas menos, tenga cuidado con las suyas, las virtuales y las de madera o metal. Y no estoy hablando solamente de orden. Son la clave de quiénes somos y no siempre queremos estar tan expuestos. Por lo menos yo.

Lucy Gómez
Lucy Gómez es periodista egresada de la Universidad Central de Venezuela. Fue jefe de redacción y de la sección política, de varios diarios de Caracas y Valencia, durante más de veinte años. es experta en el cultivo de huertos de hortalizas y flores. lucygomezpontiluis@gmail.com

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