La luna guardasecretos,
por Helena Paneyko
Anoche apareció por última vez por este mes, esa misteriosa luna llena amarilla, brillante, en el cielo oscuro. La observé por un buen rato. Iluminaba tanto que los senderos no necesitaban linternas. Era como celebrar el día, pero de noche. En mis sueños, ella me habló. ¿Sabes? Me encanta cuando me asomo a la tierra. Soy testigo de lo que dicen de mi poder, del cambio de las mareas, del revuelo en los aullidos de los coyotes, en el romanticismo que inspira. Me imagino, le contesté. Y le pregunté, ¿y cómo guardas los secretos? Se quedó pensando y entonces me dijo: Ese es mi secreto mejor guardado. Esta mañana, cuando salí a caminar a los perros, todavía estaba allí, esta vez blanca, hermosa, rodeada de un cielo azul y algunas pinceladas de nubes. Me dio la impresión de que me había guiñado ...






