Gente que Cuenta

Todo como está, hasta que… Luli Delgado

En nuestra entrega anterior hablábamos de las diferentes etapas por las que tiene que pasar un proyecto para convertirse en película.

Hoy vamos a hablar de un aspecto fundamental de todo guión, pero antes comencemos con algunos ejemplos:

En una tarde apacible en la puerta de su casa, Scarlett O´Hara, linda y maravillosa, conversa con sus amigos los gemelos Tarleton, a quienes les dice que no quiere oir más necedades sobre la posibilidad de una guerra.

 

 

Pero al cambiar el tema para el almuerzo del día siguiente, Scarlett se entera de que Ashley Wilkes le hará su propuesta formal de matrimonio a Melany Hamilton. La expresión de Scarlet se congela…….

Vamos con otra…

En una mañana cualquiera en San Francisco, Miss Wonderly se presenta en la oficina de Sam Spade, detective privado. Le explica que vive en Nueva York y que el motivo de su viaje es tratar de dar con el paradero de su hermana, quien según supone, huyó con un hombre llamado Floyd Thursby. Sam Spade y su socio toman algunas anotaciones y se comprometen a ayudarla.

Otra más y vamos al grano:

 

Nos situamos en una noche de neblina de una calle de Little Whinging identificada como Privet Drive. Tras el vuelo de un búho que desaparece, un señor de cabello y barba muy largos, vestido de manera diríamos que diferente, utiliza un aparato desconocido con el que va apagando uno a uno los faroles de la calle. En una esquina, un gato sin más se transforma en una señora que saluda al anciano y le pregunta si los rumores son ciertos. “Tanto las buenas como las malas noticias”, le responde el anciano. A lo lejos se ve venir una moto volando, pilotada por un gigante que al aterrizar le entrega al anciano un niño pequeño envuelto en una manta. El niño es dejado en la puerta de una de las casas junto con una nota dirigida al Sr. y Sra. Dursley. El anciano se despide: “Adiós, Harry Potter”… El bebé profundamente dormido, tiene una cicatriz en la frente…..

Es muy probable que por lo menos uno de estos tres ejemplos les resulte familiar.

El primero es la apertura de Gone with de Wind, (1939), dirigida por Víctor Fleming. La segunda, es la secuencia inicial de The Maltese Falcon,(1941) film basado en la obra del mismo nombre de Dashiell Hammett, y dirigido por John Huston. La tercera, bastante más reciente, es el inicio de Harry Potter and the Philosopher’s Stone (2001) dirigida por Chris Columbus.

Aunque se trata de eventos aparentemente inconexos, cada uno de ellos tiene algo en común: es el chispazo que despierta a las rutinas de su letargo y cambia esa historia para siempre.

Para la gente que entiende de guiones y logra analizarlos, se trata del primer punto de giro, y de su capacidad de captar la atención del público depende en buena medida el éxito de la película.

Su importancia es tal, que, si el cotidiano de la historia se extiende indefinidamente sin que pase nada, la película corre un serio riesgo de deserción o sueño por parte de los espectadores, que es lo peor que le puede pasar. Si no captura desde el comienzo, y no cautiva la atención de sala oscura  llena de gente, empezamos mal. Puede que hasta nos quedemos a ver si por el camino se enderezan las cargas, pero ya es casi seguro que no pase a formar parte de nuestra lista de inolvidables. El punto de giro es una de las claves que, o nos mete de cabeza en la trama, o es probable que nos pierda para siempre.

A partir del momento en que se produce esa especie de big bang, la historia nos va llevando. Eso sí: no puede perder el impulso porque lo que empezó tan bien se puede echar a perder.

Volviendo a los cuentos de infancia. Pinocho dice mentiras, se junta con quien no debe, le crece la nariz, casi se lo traga una ballena, y si no es por el hada va no hubiéramos vuelto a saber de él. Una detrás de otra, que lleva a otra y otra más. Lograrlo fácil la verdad no es. Para mantener la atención del espectador a lo largo de toda la película hay que saber hacerla, pero eso es otra historia. Sigamos con el asunto que nos ocupa.

Les sugiero un ejercicio: traten de identificar el primer punto de giro de la próxima película que vean y seguro que se van a dar cuenta de su importancia como ábrete sésamo…

 

Luli Delgado es periodista venezolana, Master en Artes de Cine y  Video – por The American University, Washington, DC.
Fue Directora Ejecutiva de la Fundación Andrés Mata de El Universal de Caracas, y Gerente del Centro de Documentación de TV Cultura de São Paulo. Es autora de varios libros y crónicas.
delgado.luli@gmail.com

 

 

 

 

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