Ángel perdido,
por Victorino Muñoz
Una vieja parábola cuenta que un campesino debía rodear una enorme montaña, para poder ir todos los días desde su casa hasta el pueblo, donde vendía los huevos de sus gallinas y la leche de las vacas para procurarse el sustento.
Por causa de eso, el viaje se alargaba un poco más de lo debido. Entonces una mañana tomó una determinación y, empuñando una pala, decidió que iba a quitar la montaña de allí. Viéndolo en eso, los demás colonos lo llamaron insensato; pero él les respondió:
- Puede parecer una gran tarea, mas no es imposible. Si no lo logro yo, lo harán mis hijos, o los hijos de mis hijos. Total, la montaña no va a crecer más.
Viendo tal muestra de voluntad y fe inquebrantable, un ángel enviado por Dios descendió del cielo y, con un solo movimiento de su poderoso brazo, qui...


