Twilight zone,
por José Manuel Peláez
Para refugiarnos de un mundo en el que los misterios están perdiendo su encanto, Manolo y yo buscamos películas o series antiguas en las que, aunque toscamente, lo inexplicable sea seductor. Por eso acabábamos de tener una sesión en la que disfrutamos de varios capítulos de la mítica Twilight Zone (Dimensión Desconocida), una serie de culto a la que podíamos regresar con la confianza de encontrar detrás de situaciones, aparentemente normales, lo fantástico, lo extraño o lo inquietante.
Terminamos de ver un capítulo llamado Still Life que ponía a la fotografía de personas en el centro de atención y que arrancaba de la siguiente manera: Alguien descubre una vieja cámara con un rollo que, al ser revelado, muestra a integrantes de lo que parece una expedición. Uno de los fotografiados resu...






