De vecino a matemático famoso, por Carmen Concha-Nolte
Me encorvo. Evito la sombra entre casa y casa. Detrás de esa silueta vive alguien de rara belleza. A veces trepa, no calcula bien. En otros momentos, juega con los ladrillos que separan mi casa y la suya. Miro por meses esta escena. El atrae como ruleta ferial o surtidor de chocolate.Pasó un año.Me resisto a contemplarlo a distancia. Mi locura es visible. Rondo su casa. No sale. Por fin, por fin… un día tira libros en el parque, cuenta flores, pétalos y remueve lombrices. Mis piernas flaquean, mi corazón revienta no sin antes percibir los hombros escuálidos de mi hombre.El día de mi cumple, surgió un encontronazo. Al saludarnos perdí el pestañeo, mis hormonas se multiplicaron y me restaron fuerzas. Necesité respirador. En estas circunstancias, descubrí a mi extraño matemático en órbita inf...


