News That Matters

Rafael Victorino Muñoz

Ignorancia segura,<br/> por Victorino Muñoz
Rafael Victorino Muñoz, 237b

Ignorancia segura,
por Victorino Muñoz

Hace algún tiempo me sucedió esto con una estudiante, a quien estaba asesorando para que hiciera su trabajo especial de grado. Como le dijeron que yo era profesor de Semiología, y ella quería hacer un análisis del fenómeno del grafiti usando el método semiótico, me pedía que yo fuera su tutor. Traté de aclararle, en principio, que no puede decirse que la semiótica sea propiamente un método, no en el sentido riguroso que tiene este término cuando se refiere, por ejemplo, al método científico. No es la semiótica una ciencia exacta, y difícilmente podría procederse con ella como siguiendo un manual, o no siempre y con todos los fenómenos. – Claro que sí – allí me interrumpió – el profesor que nos dio la asignatura nos dijo que el método semiótico consta de tantos y cuantos pasos y que s...
Sanidad virtual,<br/> por Victorino Muñoz
Rafael Victorino Muñoz, 236b

Sanidad virtual,
por Victorino Muñoz

Aun a pesar de que no me considero precisamente un adicto al teléfono ni paso demasiadas horas viendo contenidos de manera incesante – gracias, sobre todo, al hecho de que no tengo TikTok ni Threads, entre otras redes–, desde hace un mes decidí disminuir el tiempo frente a la pantalla, logrando llevar el consumo a menos de una hora: algo así como 45 minutos en promedio por día.Un verdadero logro, si tomamos en cuenta que las estadísticas mundiales sitúan dicha media en unas cinco horas diarias, variando según los distintos países; y tomando en cuenta también que el teléfono celular se ha convertido en un útil para muchas cosas (por ejemplo, lo usamos para operaciones bancarias o como biblioteca) y en sustituto de los medios tradicionales de entretenimiento, como la televisión y la radio.Pa...
Postal navideña,<br/> por Victorino Muñoz
235c, Rafael Victorino Muñoz

Postal navideña,
por Victorino Muñoz

A mi esposa le gustan las películas navideñas y cada temporada ve casi todas las que hay, sean viejas o nuevas. De este modo, yo, que a menudo la acompaño, debo haber visto  unas 150, por lo menos. Hasta donde he podido vislumbrar, la dinámica de estas películas es la siguiente: el chico protagonista es de Chicago, Boston o Filadelfia; trabaja como abogado, corredor o agente inmobiliario. Pero se  queda atrapado en un pueblito, en vísperas de navidad, debido a que cerraron el aeropuerto o la carretera por el mal tiempo. Por su parte, la chica protagonista, que tampoco vive allí, estaba visitando a sus padres u otros familiares, y se queda igualmente varada. Ella es diseñadora o chef y tiene una oferta de trabajo para ir a Milán o a París. Lo más importante de la historia es que es...
Pellejo duro,<br/> por Victorino Muñoz
234d, Rafael Victorino Muñoz

Pellejo duro,
por Victorino Muñoz

En ocasiones me han preguntado qué se necesita para ser buen escritor. Y muchas veces me han dado ganas de responder que deberían preguntarle a un buen escritor, porque no estoy seguro de que yo lo sea. Como no me gusta mucho quitarles las ilusiones, voy y respondo con cualquier cosa que me venga a la cabeza, tal vez repitiendo algún lugar común: ser observador, ser paciente, ser acucioso con los detalles, qué sé yo. De tanto hacerme pensar en el asunto y de darle vueltas y más vueltas, he aquí que he llegado a la terrible conclusión de que lo que de verdad se necesita para ser escritor (no sé si bueno o malo) es tener el pellejo duro, en el sentido espiritual del término (si es que el espíritu tiene pellejo y si es que existe tal cosa como el espíritu). Lo que quiero decir es alg...
El perro de Rocky,<br/> por Victorino Muñoz
Rafael Victorino Muñoz, 233d

El perro de Rocky,
por Victorino Muñoz

Cuenta la historia que antes de su gran éxito cinematográfico, que fue, como se sabe, la primera entrega de la saga de Rocky Balboa, su protagonista, Sylvester Stallone, conoció de cerca la pobreza, supo lo que era sentir que el dinero no alcanzara, y lo peor: su sueño de triunfar parecía estar cada vez más lejano. Con una esposa embarazada y un sueldo miserable, que no era suficiente ni para cubrir la renta del más que modesto apartamento donde vivían, Stallone tomó una decisión drástica y decidió vender a su perro Butkus por cuarenta dólares, dado que tampoco tenía cómo mantenerlo. Ya se sabe cuál es la continuación de la historia, que sí tuvo un final feliz: pese a que había sido rechazado múltiples veces como actor, luego de tanto insistir, le dieron la oportunidad y apareció en ...
La mafia del boom,<br/> por Victorino Muñoz
Rafael Victorino Muñoz, 232d

La mafia del boom,
por Victorino Muñoz

Leyendo recientemente el libro "Los nuestros", de Luis Harss, recordé unas notas que tomé para un artículo que publiqué sobre el boom de la literatura latinoamericana. No voy a hablar de libros. Solo quiero mencionar ciertas peculiaridades que entonces subrayé de esas personalidades, a quienes se atribuye ser lo más conspicuo de dicho movimiento literario, si es que fue tal. Me refiero a eso que se dio en llamar la mafia del boom: Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar. Hay varios detalles que llaman la atención de esta reunión de nombres. Lo primero, es que sean de nacionalidades distintas: México, Colombia, Perú,  Argentina. Ninguno se repite. Pero más curioso aún es que cada uno es representante de los países con mayor cantidad de hispanohablant...
Garciamarqueanos,<br/> por Victorino Muñoz
Rafael Victorino Muñoz, 231c

Garciamarqueanos,
por Victorino Muñoz

Quienes hemos leído, releído y disfrutado la obra del gran colombiano, premio Nobel de literatura y orgullo latinoamericano, podemos distinguir algunos rasgos de la escritura de Gabriel García Márquez, que constituyen su sello distintivo, el signo de identidad de su estilo. Aparte de la presencia del realismo mágico, muchos aseguran que el más sobresaliente es la exageración o hipérbole, como también se le llama, la cual se observa a menudo en su adjetivación. Veamos: En Cien años de soledad, se dice que José Arcadio Buendía conservaba su fuerza descomunal, que le permitía derribar un caballo agarrándolo de las orejas; También en Cien años… se cuenta el reto de dos personajes: “se bebió cada uno el jugo de cincuenta naranjas, ocho litros de café y treinta huevos crudos”; En M...
Helado terapia,<br/> por Victorino Muñoz
Rafael Victorino Muñoz, 230b

Helado terapia,
por Victorino Muñoz

Cuando ando bajo de ánimo o malhumorado, porque soy humano y también me pasa, normalmente lo que hago es ejercitar un poco. Pero, si no ayuda la circunstancia, por la hora o la falta de tiempo, porque está lloviendo o por no andar con la indumentaria adecuada, opto por una de dos: un café o un helado. O ambas.Un helado tiene ciertas virtudes, pienso yo, que nos ayudan a enderezar un poco ese ánimo mal dispuesto. En parte, por supuesto, se debe a que el cuerpo recibe una dosis de azúcar, sumada a tantos sabores agradables.Dicen, por otra parte, que para fundir 100 centímetros cúbicos de hielo se necesita la misma cantidad de calor que para hacer hervir 100 centímetros cúbicos de agua. Así, pues, si estamos acalorados, nos refrescamos; y si estamos molestos, nos apaciguamos con el helado, po...
No es esnob,<br/> por Victorino Muñoz
Rafael Victorino Muñoz, 229c

No es esnob,
por Victorino Muñoz

El término snob o esnob tiene un origen curioso. Dicen que proviene de la abreviación de las expresiones latinas sine (de la cual se pronuncia la ese, que en inglés suena es) y nobilitate (nob), o sea, snob es "sin nobleza"; y se usaba tal término para señalar a aquellas personas que no eran de la realeza, pues.Actualmente se acepta la forma españolizada esnob. Con el tiempo pasó a referirse a la actitud que consiste en admirar en exceso y sobre todo tratar de imitar a las personas distinguidas, sea lo que sea que las distinga. Aunque en la actualidad tales personas no son precisamente de la nobleza, menos aún si se trata de influencers.Otra manera en que también se usa la palabra esnob tiene que ver con el hecho de expresar una exagerada admiración por todo lo que está de moda o se consid...
Malos ojos,<br/> por Victorino Muñoz
Rafael Victorino Muñoz, 228c

Malos ojos,
por Victorino Muñoz

En muchos mitos se atribuye a ciertos seres fabulosos el poder de matar con la mirada: el basilisco, la medusa… Bueno, esta última no te mataba, literalmente, pero te convertía en piedra, que es casi lo mismo.Pese a que nos tenemos por superiores, mejores o modernos, todavía hay quien cree más o menos en eso, atribuyendo a la mirada un poder superior al que tiene, en el sentido de que se piensa puede hacer daño.No me refiero al vulgar y clásico mal de ojo, sino al simple hecho de mirar feo. “Es que la empleada me miró feo”, se queja alguien. “¿Y te salió sangre?”, pregunta uno, inocentemente; pero te miran más feo aún.Este también es y puede ser, no diría un pretexto, sino un motivo, para iniciar una discusión. Incluso hay peleas maritales por causa de la mirada, ya sea porque esta es torv...
Gatonalidades,<br/> por Victorino Muñoz
Rafael Victorino Muñoz, 225c

Gatonalidades,
por Victorino Muñoz

Yo que he tenido y tengo unos cuantos gatos, he podido observar que no todos son iguales; y no me refiero a tamaño, pelaje o color, sino en cuanto a la forma de ser, lo que podríamos llamar sus personalidades o, más bien, gatonalidades. Por ejemplo, he podido observar que hay unos poco dados a socializar. Al parecer sus madres les dijeron que no debían hablar con extraños y lo tomaron muy al pie de la letra. Así es una mía, llamada Pelusa; en cambio, Lino es un curioso, que apenas ve llegar a alguien a la casa, se asoma, lo olfatea y llega a montarse en las piernas del visitante. Hay silenciosos, de los que apenas abren la boca y no dejan escapar ningún sonido; no es que sean mudos, porque los escucha uno a veces quejarse. Pero hablan poco. Así era Nikita. Por el contrario, tenemos u...
Cafeinómanos,<br/> por Victorino Muñoz
Rafael Victorino Muñoz, 227c

Cafeinómanos,
por Victorino Muñoz

Cuando afirmo que no bebo alcohol ni fumo, nunca falta alguien que me señala con el dedo diciendo que yo sí consumo café. Lo curioso es que tales objeciones provienen de personas que tienen vicios peores, o que llevan una vida sedentaria, consumen comida chatarra, toman gaseosas…Y pues, he tenido no pocas discusiones, en el buen sentido, con esa gente que afirma que dicha infusión aromática es una droga y de las peores. Pero yo difiero, por diversas razones que a continuación explico.Comúnmente lo que se define como drogas tiene que ver con una triple vertiente: efectos inmediatos, efectos a largo plazo y dependencia. Así, pues, en primer lugar, se consideran drogas aquellas sustancias químicas que pueden cambiar el funcionamiento del cuerpo y la mente.¿Sucede esto con el café? Yo digo que...