News That Matters

Rafael Victorino Muñoz

Mente poderosa,<br/> por Victorino Muñoz
218c, Rafael Victorino Muñoz

Mente poderosa,
por Victorino Muñoz

Uno de mis superpoderes es conocer el contenido de mi propio pensamiento. Puede sonar un poco ridículo, tanto por el hecho de considerar que esto sea un superpoder, como por el hecho de que podría creerse que todo el mundo conoce su propia mente. Pero no es así.Me temo que el común de las personas, en la mayoría de los casos, no solo reaccionan de una manera hasta cierto punto irracional, basándose en temores, prejuicios y otras causas que no están precisamente al alcance de su razón, sino que incluso toman decisiones importantes, como apostar, elegir pareja o votar por alguien para presidente, simplemente por seguir un impulso, porque tuvieron una corazonada, se sienten atraídos, la persona les parece simpática, etc.Y caso contrario, pueden rechazar a alguien que les ha desagradado apenas...
Fiebre de leer,<br/> por Victorino Muñoz
217d, Rafael Victorino Muñoz

Fiebre de leer,
por Victorino Muñoz

En el mundo parece existir una general convicción acerca de que la lectura genera no pocos beneficios (que no voy a repetir aquí para ahorrar caracteres). Sin embargo, no son tantas las personas que lo practican como las que lo predican. Es decir, muchos aseguran que es bueno leer, pero no hacen otro tanto, sino que prefieren ver el teléfono.Más escasos aún somos aquellos que nos dedicamos a favorecer o propiciar las condiciones para que tal actitud y tal actividad tengan lugar. Me refiero a la actitud favorable hacia el texto y a la práctica regular de leer. Eso que algunos llaman hábito, aunque a mí no me gusta tal palabra referida a la lectura, porque cepillarse los dientes es un buen hábito, pero no tienes que amar cepillarte los dientes.Con respecto a este asunto de la promoción, yo e...
Escrito a la carrera,<br/> por Victorino Muñoz
216d, Rafael Victorino Muñoz

Escrito a la carrera,
por Victorino Muñoz

Tal vez cueste un poco creerlo, pero durante los últimos 20 años he escrito casi todo mientras corro. Bueno, no es que lo redacto exactamente; pero lo concibo, lo pienso, le doy vueltas, me refuto yo mismo los argumentos y así le doy forma a lo que escribo, voy a escribir o estoy escribiendo.Ya sea que surja una nueva idea, que continúe con algo que ya está en proceso o que revise mentalmente un texto parcialmente terminado, mientras voy corriendo y escucho música, barajo en mi mente las palabras, que giran y van y vienen, como en un incesante movimiento browniano, el cual trato de ordenar.La idea de mis dos más recientes novelas surgió así. Por ejemplo, con respecto a una de esas novelas, de corte histórico, cuando veía algún detalle en el paisaje urbano, esto me llevaba a pensar cómo ser...
Éxito repetido,<br/> por Victorino Muñoz
215d, Rafael Victorino Muñoz

Éxito repetido,
por Victorino Muñoz

Balzac dijo en una ocasión que en literatura es vano querer buscar el éxito en lo repetido, porque el éxito siempre se da en lo único y singular (algo así). Pero al parecer esto como que no aplica en la música, o por lo menos en lo que concierne a la industria del pop. Cada cierto tiempo parece que tienden a repetirse o a tratar de repetirse ciertas fórmulas. Por ejemplo, los grupos de tres chicas afroamericanas. Aunque Pointer sisters comenzó siendo un cuarteto, la salida de la mayor las convirtió en un trío. Al cabo de un tiempo, se volvió a aplicar la receta, y funcionó, con Destinys childs, conformado por las talentosas Beyoncé Knowles, Kelly Rowland y Michelle Williams. Curiosamente, al principio también fue un cuarteto. Pero estos no son los únicos ejemplos, la lista de grup...
Tyrese Haliburton,<br/> por Victorino Muñoz
214c, Rafael Victorino Muñoz

Tyrese Haliburton,
por Victorino Muñoz

Nos preparábamos para un espectáculo: era el juego 7 de la gran final de la NBA. Pero en su lugar tuvimos que ver una de las cosas más espantosas que puede haber: el justo momento en que la pantorrilla de Tyrese Haliburton, jugador de Indiana Pacers, se movía de una manera antinatural, pues se había reventado su tendón de Aquiles. Tyrese cayó al piso, con el rostro descompuesto por el dolor. A partir de allí, el interés del juego ya fue otro, por lo menos para mí, no solo porque había ahora una disparidad entre los dos equipos, al faltar el mejor de uno de ellos, sino porque no podía dejar de pensar en lo terrible de la situación, en el ahora y en el después, pues para quien sufre ese tipo de lesiones la recuperación es lenta. Por lo menos un año de su vida como deportista. Esta ...
Te lo dije,<br/> por Victorino Muñoz
213c, Rafael Victorino Muñoz

Te lo dije,
por Victorino Muñoz

 Una de las expresiones más detestables que puede haber es esta que da título a la presente nota. Frase odiosa donde las haya, sobre todo usada para mostrar al otro la superioridad del que habla. Es común escucharla cuando alguien se ha equivocado, por seguir una vía que consideró la apropiada para resolver un problema.Obviamente, nadie puede saber de antemano, al menos no siempre, si la opción que toma será la acertada. Solo lo revelarán el tiempo y los resultados. Sin embargo, los que gustan usar el “te lo dije” parecen creer que ellos sí tienen el don de la clarividencia, por lo cual añaden: “yo sabía que eso iba a pasar”.Lo peor es que al momento de enunciar la bendita frase, con aquella sonrisa de autosuficiencia, ni siquiera se conduelen del que se equivocó, aunque siga con el proble...
Aguja o corcho,<br/> por Victorino Muñoz
212d, Rafael Victorino Muñoz

Aguja o corcho,
por Victorino Muñoz

Si uno coloca con mucho cuidado una aguja en un recipiente de agua, puede lograr que esta flote gracias a la tensión superficial. Es algo así como lo que sucede con ciertas personas en el mundo del arte, la música o la literatura. Sobresalen o son conocidas gracias al empuje que les brinda algún padrino, que lo aúpa y lo apoya.¿Por qué lo hacen? No se sabe si por procurarle un bien a aquel o por no hacérselo a nadie más. Cierto es que, cuando se trata de ayudar a otro, la mayoría lo hará con sus conocidos, del mismo modo que de niños, en la cancha de fútbol o de básquet, llamábamos a nuestros amigos para formar parte del equipo y dejábamos por fuera al que nos caía mal, así supiera jugar más.Gracias a esto, el aguja puede ser reconocido y ganar dinero, porque a veces en esas cosas los que ...
La lección de Papucho,<br/> por Victorino Muñoz
211b, Rafael Victorino Muñoz

La lección de Papucho,
por Victorino Muñoz

Papucho era un compañero de clases cuando yo estaba entre cuarto, quinto y sexto de primaria. Se entiende que ese no era su nombre sino un apodo. Pero lo que importa en esta historia es lo que aprendí, si no de él, por lo menos de la relación de amistad con él. El asunto es que Papucho no era de los estudiantes más aventajados del salón, en la acepción tradicional que se da al término. Sacaba doce, a veces quince. En cambio yo era siempre el primero, no solo de la clase, sino de toda la escuela, en cuanto a notas se refiere. Y así fue siempre, luego en el liceo y en la universidad (aunque esa es otra historia). Y si bien vivíamos relativamente cerca, nuestras realidades eran distintas, por no decir opuestas. Sus padres tenían una bonita casa. Eran dueños de negocio. Hasta sirvienta y...
Nuestros Salieris,<br/> por Victorino Muñoz
210d, Rafael Victorino Muñoz

Nuestros Salieris,
por Victorino Muñoz

Antonio Salieri fue un músico de origen italiano, aunque radicado en Austria, bajo cuya corte floreció como compositor y director de ópera y de otros géneros, durante el reinado de José II. Se le suele vincular a menudo con Mozart, de quien fue contemporáneo.Respecto a la relación entre los dos músicos, se cuentan varias versiones. Hay quienes afirman que eran amigos; otros, que eran compañeros con un trato más o menos cordial y respetuoso, pero distante. Se cree que tuvieron una relación complicada, a veces de cooperación, a veces de competencia, en una mezcla de odio con admiración y quién sabe qué más.Vallejo Nájera, por su parte, refiere que los favores de los que gozó Salieri los merecía Mozart; yo estoy de acuerdo con este parecer. No obstante, hoy día se reconoce es el talento del g...
La mente de la IA,<br/> por Victorino Muñoz
208d, Rafael Victorino Muñoz

La mente de la IA,
por Victorino Muñoz

No sé muy bien cómo funciona la mente humana. Tampoco sé bien la diferencia exacta entre mente y cerebro. Tal vez con respecto a tales asuntos no esté yo tan atrasado como el resto de la comunidad científica e intelectual, aunque muchos se nieguen a reconocerlo. Ahora, sí me quedan más o menos claros algunos procesos que a veces tienen lugar en la mente o en el cerebro ante determinados hechos, situaciones o circunstancias, por lo menos en mi caso; los cuales, además, me diferencian de una IA, afortunadamente. Por ejemplo, si alguien pregunta: ¿cuánto es 2 más 2? De inmediato comienza a sonar en mi cabeza la tonada que dice: 2 y 2 son 4, 4 y 2 son 6, 6 y 2 son 8 y 8, 16... luego de esa banda sonora, que solo yo escucho y que suena en fracciones de segundo, respondo muy serio: 4. Pued...
Postapocalipsis,<br/> por Victorino Muñoz
207d, Rafael Victorino Muñoz

Postapocalipsis,
por Victorino Muñoz

En una ocasión escribí una nota donde hablaba sobre las películas en que se plantea como asunto central la destrucción del mundo, de la humanidad o de la civilización humana, que no son la misma cosa, como no es difícil suponer.En la misma mencionaba las formas en que esto podría ocurrir: catástrofe natural, ya sea un evento terrestre (terremoto, volcanes) o del espacio exterior (cometas, supernovas); también podría ser una invasión alienígena, rebelión de otros seres del planeta, epidemias, una súper inteligencia informática (esta opción parece estar acercándose cada día más)…Lo que no señalé en ese momento (falta de espacio o tal vez de imaginación), fue la razón por la cual los seres humanos especulamos sobre este posible apocalipsis, o por la cual nos sentimos interesados en ver y leer...
Discusión con necios,<br/> por Victorino Muñoz
206b, Rafael Victorino Muñoz

Discusión con necios,
por Victorino Muñoz

En esta vida, por más que uno trate, tarde o temprano terminará discutiendo con un necio, sobre todo si usamos redes sociales, ya que por ahora las mismas no tienen filtros para estas cosas, es decir, no podemos impedir que cualquier sabihondo improvisado nos salga con algún argumento traído de los cabellos (a menos que bloqueemos los comentarios).Ahora bien, tanto en la vida real como en esa otra realidad de las redes, yo suelo usar, casi invariablemente, los mismos argumentos para, si no rebatir, al menos acallar a tales entes. He aquí algunos de mis favoritos, que pongo por escrito para provecho de las futuras generaciones:- Guao, debes ser todo un experto en la materia; ¿puedes enviarme tus libros más reciente sobre el tema? Todavía nadie me ha respondido enviándome algún archivo o enl...