Te cuento que…
por Suzan Matteo
Una vez al mes, algunos compañeros de la universidad nos reunimos por Zoom para conversar de lo humano y lo divino. Una de esas charlas fue con un profesor muy querido, de los que saben de válvulas y ecuaciones, pero que además resulta ser melómano incorregible y conversador fino.
Nos hablaba de los Beatles cuando, como quien no quiere la cosa, nos dijo: «¿Sabían que Amadeus no era el nombre de Mozart?». ¡Casi me atraganto! Así que hice lo que hace hoy cualquier persona: ir a buscar en Internet. Y ya se sabe cómo empiezan esas cosas…
Resulta que el niño prodigio cargaba con una auténtica procesión de nombres. En su partida de bautismo, redactada en latín como mandaba la Iglesia en 1756, figura como Joannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart. Theophilus es griego: Theos, Dios, ...












