Te cuento que…
por Suzan Matteo
La naturaleza tiene un extraordinario sentido del humor. A veces crea animales que parecen una cosa, pero resultan ser otra. Hace unos meses les hablé del ornitorrinco; pues hoy le toca al sengi.Si lo ves de lejos, juras que es un ratoncito con la nariz estirada. Si te fijas mejor, dices que es una musaraña. Y si alguien te explica que sus parientes más cercanos son el elefante, el manatí y el damán, lo más probable es que pienses que esa persona necesita urgentemente unas vacaciones.Resulta que el sengi pertenece a una antigua familia africana cuyos vínculos de parentesco se descubrieron gracias al ADN. La genética vino a decirnos que la zoología también tiene sus secretos familiares: hay primos que no se parecen en nada y otros que se parecen demasiado sin tener alguna consanguinidad.El ...












