Te cuento que…
por Suzan Matteo
Hubo un tiempo en que las tres de la tarde eran el mediodía.
Sí, ya sé que están pensando que eso es imposible, que el sol no puede andar tan despistado… pero tampoco crean que el tiempo fue siempre esta exactitud de relojes digitales. Durante siglos, la humanidad vivió sin saber exactamente qué hora era, lo cual, viéndolo bien, debió de ser una etapa mucho más feliz.
Los romanos, por ejemplo, dividían el día contando desde el amanecer. De modo que la «hora sexta» coincidía con el momento en que el sol estaba en lo alto y la «hora nona» llegaba unas tres horas después. De ahí viene aquella famosa «nona», palabra derivada del latín nonus, es decir, noveno. Y el término acabó viajando hasta el inglés convertido en noon, que hoy significa mediodía. Es decir, los ingleses almuerzan lingü...












