Gente que Cuenta

El pasajero -José Pulido


“Cuando el avión se eleva, abre los ojos y el sol rebota en las nubes…”
Avión despegando
Oleg Holosiy, 1922

En su cerebro resuena la voz diciendo “el nervioso se conoce porque suda”.  Le aterran los aviones. Ya está lista la valija que contiene alguna ropa y un mapa de turista. Se mira al espejo: su rostro siente la frescura del aire acondicionado. Sale de la habitación y busca el pasillo del ascensor. La alfombra hiede a animal mojado.

En la calle lo espera un taxi. El nerviosismo se aloja en el centro del estómago. Para darse ánimos palpa la cartera en el pecho. Nunca había tenido tantos dólares para viajar. El taxista maldice y baja el volumen de la radio. “Hay cola en la autopista. Parece que se volcó un camión”. Él intenta distraerse mirando por la ventanilla.

Cierra los ojos pensando que dentro de cuatro horas será un triunfador. A los 26 años de edad tendrá negocio propio. Tarjeta dorada. Sonríe, pero abre los ojos al sentir que una gota de sudor le cae en la nariz. Menos mal que ya están llegando. Apenas tocan el borde del aeropuerto, se baja con su pequeña maleta y atraviesa una bolsa de aire frío que le proporciona tranquilidad.

No hay cola en la línea aérea donde debe chequearse. Sin ningún problema atraviesa después el proceso de seguridad. Lo hace pensando en un juego de fútbol para no sudar. Ya está en la sala de abordaje. Los minutos transcurren tan lentamente que comienza a desesperarse.

“No te pongas nervioso. Esto es un paseo” se dice mentalmente. Los empleados de la línea ya están ubicándose en la puerta para embarcar a los pasajeros. La cola avanza. Entrega su boleto y camina por la manga que lo lleva al interior del avión.

Se queda varado entre los pasajeros que abren y cierran compartimientos guardando incómodas valijas. Encuentra su puesto al lado de la ventanilla. Se coloca el cinturón de seguridad lo más flojo posible y se recuesta tratando de apaciguarse. Cuando el avión se eleva, abre los ojos y el sol rebota en las nubes. Los cierra. El pasajero vecino casi ni existe.

Otro pinchazo en el estómago le hace enderezarse. A lo mejor son gases. Se recuesta lo más quieto posible. Un adormecimiento recorre sus brazos y sus piernas. Jadea. Abre los ojos y mira el cielo, claro, fulgurante. En este momento quisiera encontrarse en la calle donde vive, saludar al kiosquero, besar a la amiga que se topa en la acera, escuchar los regaños de su madre. Pero ya no será de esa manera: tiene la certeza de que han comenzado a reventarse en su estómago los dediles de cocaína.

José Pulido
Poeta, narrador y periodista venezolano. (Villa de Cura, Aragua, 1945). Reside en Génova, Italia. Fue director de varias revistas culturales y páginas de arte de los diarios venezolanos más importantes de los 80 y 90. Entre sus poemarios, Los poseídos fue Premio Municipal de Literatura 2000 . Tiene libros de cuentos , entrevistas y biografías , además de 8 novelas . Una de ellas ,El bululú de las ninfas (2007) fue Premio Miguel Otero Silva . Sus poemas están publicados en antologías de lengua española e italiana. Es finalista del premio internacional de literatura Pilar Fernández Labrador 2021, de Salamanca,España.
Jipulido777@gmail.com

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