Gente que Cuenta

Huellas Invisibles,
por Juan Carlos Sosa Briceño

         

Huellas invisibles Atril press
“Tal vez estamos más acostumbrados de lo que creemos a convivir con lo invisible…”
Imagen generada por la IA

                                     «Lo esencial es invisible a los ojos.»
Antoine de Saint-Exupéry, El principito

Hay conversaciones que no recuerdo con precisión, pero sé que me cambiaron. No sé exactamente cuándo ni cómo, solo siento que ya no soy exactamente el mismo.

Y no es algo extraño. Vivimos rodeados de cosas que no vemos pero que percibimos por sus efectos: el viento que mueve las hojas, la gravedad que curva silenciosamente todo lo que existe, el tiempo que no podemos tocar. Parte de nuestra vida también está construida así: reconocemos el afecto de alguien no porque podamos medirlo, sino porque algo en su presencia nos llega. Y sabemos que una experiencia nos transformó no solo mientras la vivíamos, sino por las marcas que dejó cuando ya había pasado.

Tal vez estamos más acostumbrados de lo que creemos a convivir con lo invisible: las ideas y los recuerdos, la confianza y el miedo, la esperanza y la frustración, el amor y la pérdida. Ninguno podemos verlos, y sin embargo forman parte esencial de nuestra realidad.

El universo, curiosamente, funciona igual. Existen en él realidades que no podemos contemplar y que, aun así, condicionan profundamente cuanto sucede: una materia extraña que no emite luz pero cuya gravedad mueve galaxias, partículas que atraviesan la Tierra sin detenerse, ondas que viajan por el espacio deformándolo a su paso. A veces, la existencia de algo no depende de que podamos verlo.

Y lo mismo ocurre con la historia de cada persona. Hay cosas que nos moldean sin que lo sepamos en el momento: palabras dichas de paso, encuentros que parecían casuales, silencios que resultaron decisivos. Todo permanece actuando en nosotros, silenciosamente, mucho después de haber pasado.

Quizás esa sea una de las lecciones más profundas que nos ofrece la realidad: la presencia no siempre necesita hacerse visible. Algunas cosas nunca se muestran directamente. Solo dejan huellas. Y a veces, esas huellas bastan para cambiar una vida.

Juan Carlos Sosa Atril press
Juan Carlos Sosa Briceño, Abogado con diplomado en Gobernabilidad y formación en Gestión Administrativa. Se desempeña como asistente administrativo en Valencia, España, con experiencia en gestión pública y privada. Ha desarrollado proyectos de divulgación científica y escribe textos centrados en la ciencia ficción, la filosofía y la experiencia humana. Actualmente se forma en el área de la educación, orientado a la docencia y la reflexión sobre la sociedad contemporánea. riconcuantico@gmail.com

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