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Las complicadas margaritas, por Lucy Gómez

www.atril .press Henri Matisse
Henri Matisse,
Margaritas, 1939

Primas del girasol, del diente de león y la manzanilla, las margaritas forman parte de una familia muy extensa llamada Aster que incluye alrededor de veinte y tres mil variedades. Las más conocidas tienen el centro amarillo y lo que parecen pétalos, blancos.

Ahí comienza la complicación. En realidad, lo que parece una flor sencilla son dos tipos de flor en una: los pétalos blancos son cada uno una flor, y las pelotitas amarillas que forman el centro son otras, así forman una inflorescencia.

Se encontraban en los jardines de los faraones y se conocieron en la Edad Media por sus propiedades medicinales. Su fan número uno fue Enrique VIII de Inglaterra, quien pasó a la Historia por sus seis matrimonios, romper con la iglesia Católica y crear la iglesia Anglicana, de la que desde entonces los reyes ingleses son cabeza. Obeso, en sus días finales tenía úlceras estomacales dolorosas que aliviaba comiendo margaritas.

Después la flor se volvió un símbolo amoroso. Las jóvenes victorianas arrancaban sus pétalos para resolver dudas: “me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere”. El pétalo final daba la respuesta. Goethe pone a Margarita a resolver así sus inseguridades sobre el amor de Fausto.

Hoy siguen siendo omnipresentes en la jardinería, como símbolo de alegría y frescura. Se ha unido a la familia la margarita sudafricana. Con centro negro, los pétalos pueden ser rojos, amarillos, naranjas, o morados, dobles o bicolores. Además, hay híbridos con centros marrones y pétalos amarillos.

Las sudafricanas se pueden cultivar en el interior de la casa con buena luz. Las tradicionales no. Necesitan mucho sol, mucha agua y espacio para las raíces. Les gusta comer, así que si las quieres consigue una maceta grande para que estiren  los pies y las raíces puedan alimentarse a su antojo con mucho compost o estiércol con tierra y arena, las tres partes iguales. Disfrutarás de unas plantas fuertes y resistentes, con pocas plagas.

Enrique VIII, el rey que comía margaritas tenía razón. Son ricas en vitamina C, retardan los sangrados y mejoran la digestión, así que pueden haberlo ayudado con sus úlceras.

Lucy Gómez e1647642232444
Lucy Gómez Periodista, egresada de la Universidad Central de Venezuela. Fue jefe de redacción y de la sección política, de varios diarios de Caracas y Valencia, durante más de veinte años.
es experta en el cultivo de huertos de hortalizas y flores.
lucygomezpontiluis@gmail.com

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