Gente que Cuenta

Memento morí RRSS, por Victorino Muñoz

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Herman Henstenburgh, (1667-1726)
Memento Mori S/f

Como muchos de ustedes seguramente saben, la expresión memento morí era un recordatorio que se les daba a los emperadores romanos, para que no se envanecieran tanto por su poder, olvidando que eran simplemente hombres mortales. El asunto viene a cuento por lo que observo muy a menudo en las redes sociales.

Por ejemplo, hay un grupo en torno a un determinado interés, y que tiene una buena cantidad de miembros; o hay una celebridad con muchos seguidores. Luego, publican algo, y reciben likes y comentarios a favor, de personas que piensan igual que ellos. Pero, no importa si los comentarios o los likes no llegan ni al 10% de los miembros, estas personas comienzan desarrollar la creencia de que todo el mundo está de acuerdo con ellos y que esa verdad que han enunciado es tan clara como el agua e innegable como el tiempo.

Al parecer, al ser humano le basta con cualquier halago para subirse él mismo a un pedestal. Y es difícil bajarlo de allí. Y si alguien piensa lo contrario o algo distinto, el equivocado es él: hay una sola verdad y es la de ese grupo.

Por un tiempo, yo solía refutar algunas de esas ideas, sobre todo cuando se fundamentaban en la más crasa ignorancia; por ejemplo, decir que los países religiosos viven en el atraso y los ateos en el desarrollo. Un día se me ocurre mencionar los casos de Albania y Arabia Saudita, como excepción de esa supuesta regla. Me lapidaron como a un apóstol en los tiempos de Roma. Y desde entonces decidí dejar de opinar, haciéndole caso a lo que dice la Ley de Murphy: no hay que discutir con un necio, porque podría no notarse la diferencia.

Lo más curioso de todo este asunto del que hablo es que algunas personas han ido refugiándose en las redes para compartir solo con quienes los siguen o están de acuerdo con ellos, ignorando que el resto del mundo va por otro lado. Cien mil parece bastante para llenar un estadio, pero en el planeta pasamos de 7.000 millones que no pensamos como ustedes. Memento morí.

Y lo peor es que buena parte de esas polémicas que se arman en las redes, y por las cuales se rasgan las vestiduras, ni siquiera existen más allá de esos círculos cerrados. Basta que uno despegue los ojos del teléfono y salga a la calle, para encontrar otro mundo, donde las polémicas en torno a los personajes de Disney y temas similares, ni siquiera tienen cabida. De tal suerte, se han ido conformando dos realidades: la de las redes y la del mundo. Hasta ahora parece que el señor Zuckerberg se está saliendo con la suya.

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Victorino Muñoz
valenciano, autor de Olímpicos e integrados, ganador del Concurso de Narrativa Salvador Garmendia del año 2012 y Página Roja, publicado en la colección Orlando Araujo en el año 2017.
rvictorino27@hotmail.com
Twitter:@soyvictorinox
Foto Geczain Tovar

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